Pope J. Paul II. El Papa J. Paulo II & Edouado Galeano

In English
En Castellano
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The miracle that John Paul II refused to perform
by Eduardo Galeano

In the spring of 1979, the Archbishop of El Salvador, Oscar Arnulfo Romero, traveled to the Vatican. He requested, pleaded, begged for an audience with Pope John Paul II:

-Wait for your turn.
-No one knows.
-Come back tomorrow.

Finally, taking a place in the line of the faithful waiting for a blessing, one more among the many, Romero caught His Holiness by surprise, and was able to steal a few minutes.

He tried to give the pope a voluminous report, photographs, testimonies, but His Holiness gave it back to him:

-I don’t have the time to read so much stuff!

And Romero blurted out that thousands of Salvadorans had been tortured and murdered by the military, among them many Catholics and five priests, and just the day before, on the eve of this audience, the army had riddled twenty five persons with bullets at the doors of the cathedral.

The head of the Church bluntly stopped Romero:

-Do not exaggerate, Mr. Archbishop!

The encounter was all but finished.
The heir to Saint Peter urged, commanded, and ordered:
-You must deal with the government! A good Christian does not create problems with the authorities! The Church wants peace and harmony!

Ten months later, Archbishop Romero fell, assassinated in a parish of San Salvador. The bullet struck him during mass, as he was elevating the host. From Rome, His Holiness condemned the crime. But he forgot to condemn the criminals.

Years later, in the Cuscatlán park, an extremely long wall commemorates the civilian victims of the war. Thousands and thousands of names are engraved in white, on black marble. The name of Archbishop Romero is the only one that is gastadito, worn down.

gastadito, Worn down by people’s fingers.

Eduardo Galeano, in his book, « Espejos »
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El milagro que Juan Pablo II se negó hacer
por Eduardo Galeano

En la primavera de 1979, el arzobispo de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero, viajó al Vaticano. Pidió, rogó, mendigó una audiencia con el papa Juan Pablo II:

-Espere su turno.
-No se sabe.
-Vuelva mañana.

Por fin, poniéndose en la fila de los fieles que esperaban la bendición, uno más entre todos, Romero sorprendió a Su Santidad y pudo robarle unos minutos.

Intentó entregarle un voluminoso informe, fotos, testimonios, pero el Papa se lo devolvió:

-¡Yo no tengo tiempo para leer tanta cosa!

Y Romero balbuceó que miles de salvadoreños habían sido torturados y asesinados por el poder militar, entre ellos muchos católicos y cinco sacerdotes, y que ayer nomás, en vísperas de esta audiencia, el ejército había acribillado a veinticinco ante las puertas de la catedral.

El jefe de la Iglesia lo paró en seco:

-¡No exagere, señor arzobispo!

Poco más duró el encuentro.
El heredero de San Pedro exigió, mandó, ordenó:

-¡Ustedes deben entenderse con el gobierno! ¡Un buen cristiano no crea problemas a la autoridad! ¡La iglesia quiere paz y armonía!

Diez meses después, el arzobispo Romero cayó fulminado en una parroquia de San Salvador. La bala lo volteó en plena misa, cuando estaba alzando la hostia.
Desde Roma, el Sumo Pontífice condenó el crimen. Se olvidó de condenar a los criminales.

Años después, en el parque Cuscatlán, un muro infinitamente largo recuerda a las víctimas civiles de la guerra. Son miles y miles de nombres grabados, en blanco, sobre el mármol negro. El nombre del arzobispo Romero es el único que está gastadito.

Gastadito por los dedos de la gente.
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Eduardo Galeano en su libro “Espejos”.
Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, volar@fibertel.com.ar,
done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

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La crisis de Ucrania acelera la descomposición del sistema occidental unipolar

Articulo por Pierre Charasse

La crisis de Ucrania no ha modificado radicalmente el panorama internacional, pero sí puede decirse que está acelerando los cambios que ya habían comenzado. La propaganda occidental, que nunca antes había sido tan intensa, esconde principalmente a los pueblos de los países miembros de la OTAN la realidad de la decadencia de Occidente. Pero esa propaganda carece de efectos concretos sobre la realidad política. Rusia y China, y junto a ellas los demás países del grupo BRICS, van ocupando progresivamente el lugar que les pertenece por derecho en las relaciones internacionales.

Red Voltaire | Ciudad de México (México) | 29 de abril de 2014
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La crisis ucraniana ha puesto en evidencia la magnitud de la manipulación de las opiniones occidentales por los grandes medios de comunicación televisivos, como CNN, Fox News, Euronews, Televisa y la mayoría de la prensa escrita alimentada por las agencias noticiosas. La manera en que el público occidental está desinformado es impresionante, pese a que hay abundante información disponible en Internet.

Es muy preocupante que muchos ciudadanos del mundo se dejen llevar por una rusofobia jamás vista, ni en los peores momentos de la guerra fría. La imagen que la maquinaria mediática nos impone es que los rusos son unos «bárbaros atrasados» frente a los «civilizados occidentales».

El importantísimo discurso de Vladimir Putin el 18 de marzo, después del referendo en Crimea, fue prácticamente boicoteado en todos los medios. En cambio, se dedicaron amplios espacios a las reacciones occidentales. Naturalmente, todas negativas. En ese discurso, Putin explicó detalladamente que la crisis en Ucrania no fue provocada por Rusia y presentó con toda racionalidad la posición rusa y los legítimos intereses estratégicos de su país en la era postconflicto ideológico.
Humillada por el trato que le impuso Occidente a partir de 1989, Rusia despertó con Putin y empezó a reanudar una política de gran potencia buscando reconstruir posiciones en la línea histórica tradicional de la Rusia zarista y después de la Unión Soviética. La geografía determina muchas veces la estrategia. Rusia, después de haber perdido –según la fórmula de Putin– gran parte de sus «territorios históricos» y de su población rusa y no rusa, se fijó como gran proyecto nacional y patriótico, recuperar su estatus de superpotencia, de actor «global», asegurando en primer lugar la seguridad de sus fronteras terrestres y marítimas. Eso es precisamente lo que quiere impedir un Occidente inmerso en su visión unipolar del mundo.
Como buenos ajedrecistas, Putin y su equipo tienen varias jugadas de adelanto, basadas todas en un conocimiento profundo de la historia, de la realidad del mundo y de las aspiraciones de gran parte de las poblaciones de los territorios anteriormente controlados por la ex Unión Soviética. Vladimir Putin conoce a la perfección las divisiones de la Unión Europea, sus debilidades, la capacidad militar real de la OTAN y el estado de las opiniones públicas occidentales, poco deseosas de aumentar los gastos militares en un periodo de recesión económica. A diferencia de la Comisión Europea, cuyo proyecto coincide con el de Estados Unidos en cuanto a consolidar un bloque euroatlántico político-económico-militar, los ciudadanos europeos no quieren seguir ampliando la Unión Europea hacia el este ni admitir en ella a Ucrania, Georgia ni ningún otro país ex soviético.

Con sus gesticulaciones y amenazas de sanciones, la Unión Europea, siguiendo servilmente a Washington, no demuestra otra cosa que el estado de impotencia en que se encuentra para poder castigar seriamente a Rusia. Su peso real no está a la altura de sus ingenuas ambiciones de moldear el mundo a su imagen.
Por su lado, el gobierno ruso, reactivo y astuto, aplica respuestas graduales, poniendo en ridículo las medidas punitivas de Occidene. Putin se dio incluso el lujo de anunciar que iba a abrir una cuenta en el Rossiya Bank, de Nueva York. Él todavía no habla de limitar el suministro de gas a Europa occidental, conservando esta carta en su manga, por si acaso, pero obliga a los occidentales a pensar en una reorganización total de sus fuentes de energía, algo que tardará años en concretarse.

Aprovechando los errores y divisiones de Occidente, Rusia está en posición de fuerza. Putin goza de una popularidad extraordinaria en su país y en las comunidades rusas de las naciones vecinas. Sus servicios de inteligencia tienen seguramente informaciones de primera mano sobre las fuerzas en presencia en toda la zona ex soviética. Su aparato diplomático le da sólidos argumentos para arrebatar a los países occidentales el monopolio de la interpretación del derecho internacional, en particular sobre la autodeterminación de los pueblos. Como era de esperarse, Putin se refirió al caso de Kosovo para resaltar la incoherencia de los occidentales y su papel en la desestabilización y guerra de los Balcanes.
Las vociferaciones occidentales bajaron entonces de tono y en la cumbre del 24 de marzo, en La Haya, el G7 decidió no excluir a Rusia del G8, contrariamente a lo anunciado días antes, sino limitarse a «no participar en la cumbre de Sochi», dejando así abierta la posibilidad de reactivar en cualquier momento el G8, foro privilegiado de diálogo con Rusia creado… a petición del G7, en 1994. Moscú no pide nada. Los occidentales tendrán que dar el primer paso. Eso fue un primer retroceso del G7.

El segundo retroceso fue el de la OTAN. Obama fue muy claro al anunciar que no habrá intervención militar occidental para ayudar a Ucrania, solamente una promesa de cooperación militar para reconstruir el potencial militar de Ucrania, que actualmente se limita en gran medida a material soviético obsoleto. Van a tardar años en construir un nuevo ejército. Y ¿quién va a pagar eso? No se sabe con certeza en qué estado están las fuerzas armadas ucranianas. Moscú invitó a los militares que lo desearan, herederos del Ejército Rojo, a incorporarse al ejército ruso. La flota de Ucrania pasó totalmente a control ruso.

Tercer retroceso de Estados Unidos: se habla de conversaciones secretas muy adelantadas entre Washington y Moscú para imponer a Ucrania una nueva constitución, aprovechar las elecciones del 25 de mayo para establecer un gobierno plural –sin los extremistas neonazis–, llegar a un acuerdo de «finlandización» de Ucrania, excluyendo su ingreso a la OTAN pero permitiendo acuerdos económicos tanto con la Unión Europea como con Rusia. De paso, Moscú y Washington dejarían a la Unión Europea fuera de la jugada, manteniéndose así las dos superpotencias en un tête-à-tête excluyente para los europeos. Con tales garantías Moscú podría dejar de alentar el separatismo de otras provincias ucranianas y en Transnistria [1], cumpliendo así el compromiso de respeto de las fronteras europeas y ofreciendo a Obama una salida decorosa. La jugada de Putin es magistral.
El G7 no calculó que tomando medidas para aislar a Rusia, aparte de aplicarse a sí mismo una serie de «castigos sadomasoquistas», según la fórmula del ex canciller francés Hubert Védrine, estaba acelerando un proceso muy profundo de recomposición del mundo a favor de un bloque no occidental liderado por China y Rusia reunidos en el grupo de los BRICS.

En reacción al comunicado del G7 del 24 de marzo los cancilleres de los BRICS, también reunidos en La Haya, expresaron su rechazo inmediato a cualquier medida de aislamiento contra Rusia, aprovechando de paso su reunión para condenar el espionaje estadunidense a sus líderes y exigir a Estados Unidos que ratifique la nueva repartición de los derechos de voto en el FMI como primer paso hacia un «orden mundial más equitativo».
El G7 no esperaba una reacción tan contundente y rápida de los BRICS. En la práctica esto quiere decir que el Grupo de los 20 (G20), del cual el G7 y los BRICS son los dos pilares, podría pasar por un momento de crisis antes de su próxima cumbre en Brisbane, Australia (15 y 16 de noviembre), sobre todo si el G7 persiste en querer excluir a Rusia. Es casi seguro que una mayoría de países del G20 condenará las sanciones adoptadas contra Rusia, aislando así al G7. En su comunicado, los cancilleres de los BRICS consideran que definir quién es miembro del G20 y para qué sirve es una decisión a tomar por todos los miembros del grupo «en igualdad de condiciones» y que «ningún integrante [del G20] puede unilateralmente determinar su naturaleza y carácter».

Los BRICS llaman a resolver la crisis actual, en el marco de las Naciones Unidas, «de manera serena y de alto nivel, abandonando el lenguaje hostil, las sanciones y contrasanciones». Bofetada con guante blanco. El G7 ya está avisado: tendrá que hacer muchas concesiones para conservar algo de influencia en el G20. Se ha metido en un callejón sin salida.

En los próximos meses se perfilan dos acontecimientos fundamentales:
Uno es la visita de Vladimir Putin a China, en mayo. Los dos gigantes están a punto de firmar un convenio energético de gran alcance que va a modificar profundamente el mercado energético mundial, estratégica y financieramente. Las operaciones compraventa ya no se harían en dólares sino utilizando las divisas nacionales de cada país. Si Europa occidental decide cambiar de proveedor, Rusia no tendrá ningún problema para reorientar las exportaciones de sus recursos naturales. En el mismo movimiento de acercamiento, China y Rusia están desarrollando una cooperación industrial para la producción del cazabombardero Sukhoi 25.

El otro hecho es que en la próxima cumbre de los BRICS, que tendrá lugar en Brasil en julio, después del mundial de futbol, se podría acelerar el lanzamiento del Banco de Desarrollo, decidido en 2012, en reacción a la falta de voluntad de los países del G7 de cambiar las reglas del juego en el FMI y el Banco Mundial para dar más peso a los países emergentes y a sus monedas junto al dólar en las transacciones internacionales.

Finalmente, otros factores poco comentados por los medios occidentales revelan que la interdependencia entre Occidente y Rusia es también una realidad en el terreno militar. Desde 2002, Rusia aceptó cooperar con la OTAN en Afganistán para facilitar la logística de las tropas occidentales. A petición de la OTAN, Moscú autorizó el tránsito por el territorio ruso de suministro no letal para las tropas de la International Security Assistance Force (ISAF), por vía aérea y terrestre, entre Duchambé (Tayikistán), Uzbekistán y Estonia, vía una plataforma multimodal en Ulianovsk, Siberia. Se trata de abastecer un ejército de varios miles de hombres (lo cual representa toneladas de cerveza, vinos, queso, hamburguesa, lechuga, indispensables para mantener en alto la moral de las tropas). Y eso se hace con aviones civiles rusos ya que las fuerzas aéreas europeas no tienen los aviones de carga necesarios para sostener un despliegue militar de tal envergadura. El acuerdo de la OTAN y Rusia firmado en octubre de 2012 profundiza esa cooperación, indispensable para los occidentales e incluye la presencia de un importante destacamento ruso, dotado de 40 helicópteros, en territorio afgano, donde capacitan al personal afgano principalmente para la lucha contra el narcotráfico. Pero Rusia se negó a dejar pasar por su territorio el material pesado de la OTAN repatriado hacia Europa, lo que obligó a la ISAF a utilizar una ruta aérea (Kabul-Emiratos Árabes Unidos) y marítima hasta los puertos occidentales, multiplicando así por 4 el costo de la retirada. Es el precio a pagar para evitar los ataques de los talibanes contra los convoyes que se retiran entre Kabul y el puerto de Karachi. Para el gobierno ruso, la intervención de la OTAN fue un fracaso, pero su retirada precipitada de Afganistán antes de fines de año va a generar un caos que puede afectar la seguridad de Rusia y desencadenar un nuevo brote de terrorismo.

Rusia tiene también muchos contratos de armamento con países europeos. El más importante es la fabricación en Francia de 2 buques portahelicópteros [clase Mistral] por un monto de 1 300 millones de euros, ya pagados por Rusia. Si [Francia] cancela el contrato, las consecuencias serán miles de empleos perdidos en ese país, que tendrá además que rembolsar a Rusia los pagos ya realizados y multas por incumplimiento de contrato. Sin hablar de algo muy importante en el mercado del armamento: la pérdida de confianza en el proveedor, que podría afectar la industria armamentista francesa, como ya subrayó el ministro ruso de Defensa.
No hay que olvidar tampoco que sin la intervención de Rusia los países occidentales no habrían logrado un acuerdo con Irán sobre el tema de la proliferación nuclear, ni tampoco con Siria sobre el desarme químico.
Estos son los hechos que no comentan los medios occidentales. La realidad es que, por su arrogancia, torpeza y desconocimiento de la historia, el bloque occidental está precipitando la deconstrucción sistémica del mundo unipolar, ofreciendo en bandeja a Rusia y China una oportunidad única para fortalecer un nuevo bloque con el apoyo de la India, Sudáfrica y Brasil, y probablemente de muchas otras naciones. El cambio ya estaba en marcha, pero a un paso lento y gradual. Ahora todo se acelera y la interdependencia cambia todas las reglas de la globalización.

En cuanto al G20 de Brisbane, será interesante ver cómo se posiciona México después de las cumbres del G7 en Bruselas (en junio) y de los BRICS en Brasil (julio). La situación va a evolucionar muy rápidamente y va a exigir mucha agilidad diplomática. Si el G7 persiste en su actitud de aislar a Rusia, el G20 podría desintegrarse. México, atrapado en las redes del TLCAN [2] y del TPP [3], tendría entonces que escoger entre zozobrar con el Titanic occidental o adoptar una línea autónoma, conforme a sus intereses de potencia regional con vocación mundial, acercándose a los BRICS.

Pierre Charasse
Fuente La Jornada (México)

[1] «Solicita Transnistria adhesión a la Federación Rusa», Red Voltaire, 24 de marzo de 2014; «Pravy Sector filtra la frontera de Ucrania con Transnistria», Red Voltaire, 27 de abril de 2014. Ver además nuestro dossier sobre Transnistria.
[2] Tratado de Libre Comercio de América del Norte, firmado entre Canadá, Estados Unidos y de México para instaurar una zona de libre comercio
[3] TTP, siglas en inglés del Trans-Pacific Partnership, y designado en español como Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica. Su objetivo es liberalizar las economías de los países con costas a ambos lados del Pacífico.

Fuente de la Red Voltaire: http://www.voltairenet.org/article183537.html

A Propos des Cent Jours du Gouvernement Jomaa par Kawther Hayder

Le gouvernement Jomaa est en droit d’attendre non pas la critique froide d’observateurs arrogants, mais plutôt l’apport encourageant de ceux qui relèvent les manches.
Par Kawther Hayder*

Tout en respectant sa personne, je suis tentée par dire d’abord à Jilani Hammami – qui a noté la copie du nouveau gouvernement à 4/20 – qu’en matière de communication, il a droit à un 2/20, et encore, je suis indulgente quoique navrée.

Sa participation sur le plateau de Nessma (6/5/2014), empreinte de jugement excessif à l’emporte-pièce, dégage quelque chose de sombre, de lymphatique, de triste et de désolant pour ne pas dire dépressif tout court.

Faut-il rappeler à Jilani Hammami que les peuples encore soumis qu’il prétend défendre ont des ennemis violents mais encore si futés pour leur insuffler la culture de la désespérance, source de leur démobilisation et même la haine d’eux-mêmes.
Il est vain de mettre en avant à tout bout de champ des références idéologiques abstraites, toutes confortables et si paresseuses qui ne sont en fait que des grilles de lecture usées et stériles.

Loin de l’hypercriticisme morbide bien confortable que Jilani Hammami manifeste, tel un relent de gauchisme sur le tard, la conjoncture actuelle de notre pays appelle des voix jeunes, irrévérentes, innovatrices, énergiques, pleines d’audace et de souplesse, capables d’apporter des perspectives réalistes de lutte collective par rapport à ce qui est immédiat, concret et faisable. En somme, il s’agit de penser et agir ensemble envers et contre tout, pour forcer le destin: cela s’appelle l’espoir.

A la lumière de cette démarche, il est nécessaire de prendre acte du nouveau climat général chez nous – et ici la perception est de valeur –, un climat en voie d’amélioration – comme entrée en matière – du fait de l’action interne/externe du nouveau gouvernement sur les plans sécuritaire et diplomatique.

Cette sensation partagée (à l’intérieur/extérieur de nos frontières), vécue positivement, provoque des effets stimulants par opposition nette au climat oppressif, décourageant et démobilisateur instauré sciemment par Enahdha, par le désastre de ses deux gouvernements successifs, par son noyautage des rouages de l’Etat, ses manœuvres de basse politique au sein de l’Assemblée nationale constituante (ANC), en particulier contre les droits citoyens des femmes, par ses complicités évidentes avec les terroristes, l’horreur des crimes d’Etat dont Enahdha garde l’entière responsabilité politique et morale, par l’utilisation scandaleuse de milices fascistes sur les places publiques et dans les mosquées.
La liste des souffrances infligées en si peu de temps à notre peuple est encore longue et les comptes se feront bien un jour, sans doute.

Evidemment, la feuille de route du Quartet exige des actions précises en profondeur à court et moyen termes pour lesquelles ce 6e gouvernement transitoire qui tranche sur les précédents s’est engagé.

En même temps, ce gouvernement de technocrates est en droit de recevoir au nom de ce qui est bien pour le pays non pas la critique froide d’observateurs arrogants ou nonchalants mais plutôt un apport encourageant, efficace et effectif, de la part de partis politiques qui s’engagent dans ces réformes urgentes, relèvent les manches, situent le pays au-dessus de leurs intérêts propres; et également de la part de mouvements sociaux protagonistes du changement.

Il ne s’agit pas au bout de ces 100 jours d’émettre à l’endroit de ce nouveau gouvernement un jugement clos, absolu, mais de l’accompagner dans sa tâche démesurée à travers un processus à peine initié qui nous implique tous, et qui devra être mené avec l’énergie d’un espoir collectif naissant pour les décennies à venir, passant d’abord par les prochaines élections qui se doivent de déboucher nécessairement sur les horizons clairement définis par notre peuple insurgé: «Shoghl, Horrya, Karama Watanya» (Travail, Liberté et Dignité nationale).

Au lieu de se laisser piéger par son questionnaire, il aurait fallu plutôt critiquer le journal  »El Maghreb » dont l’initiative journalistique intéressée tombe en porte-à-faux, ce qui lui vaut à son tour une note en dessous de la moyenne.

*Diplômée au chômage, parmi tant d’autres de nos concitoyens(nes).

Source : http://www.kapitalis.com/tribune/22178-tunisie-tribune-a-propos-des-100-jours-du-gouvernement-jomaa.html

Note : Article également publié le même jour en première page par Leaders :
http://www.leaders.com.tn/article/a-propos-des-cent-jours-du-gouvernement-jomaa?id=14016

La crise ukrainienne accélère la recomposition du monde

Article par Pierre Charasse

La crise ukrainienne n’a pas changé radicalement la donne internationale, mais elle a précipité des évolutions en cours. La propagande occidentale, qui n’a jamais été aussi forte, cache surtout la réalité du déclin occidental aux populations de l’Otan, mais n’a plus d’effet sur la réalité politique. Inexorablement, la Russie et la Chine, assistés des autres BRICS, occupent la place qui leur revient dans les relations internationales.

Réseau Voltaire | Mexico (Mexique) | 29 avril 2014
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La crise ukrainienne a mis en évidence la magnitude de la manipulation des opinions publiques occidentales par les grands media, les chaines de TV comme CNN, Foxnews, Euronews et tant d’autres ainsi que par l’ensemble de la presse écrite alimentée par les agences de presse occidentales. La manière dont le public occidental est désinformé est impressionnante, et pourtant il est facile d’avoir accès à une masse d’informations de tous bords. Il est très préoccupant de voir comment de très nombreux citoyens du monde se laissent entraîner dans une russophobie jamais vue même aux pires moments de la Guerre froide. L’image que nous donne le puissant appareil médiatique occidental et qui pénètre dans l’inconscient collectif, est que les Russes sont des « barbares attardés » face au monde occidental « civilisé ». Le discours très important que Vladimir Poutine a prononcé le 18 mars au lendemain du référendum en Crimée a été littéralement boycotté par les médias occidentaux [1], alors qu’ils consacrent une large place aux réactions occidentales, toutes négatives naturellement. Pourtant, dans son intervention Poutine a expliqué que la crise en Ukraine n’avait pas été déclenchée par la Russie et présenté avec beaucoup de rationalité la position russe et les intérêts stratégiques légitimes de son pays dans l’ère post-conflit idéologique.

Humiliée par le traitement que lui a réservé l’Occident depuis 1989, la Russie s’est réveillée avec Poutine et a commencé à renouer avec une politique de grande puissance en cherchant à reconstruire les lignes de force historiques traditionnelles de la Russie tsariste puis de l’Union soviétique. La géographie commande souvent la stratégie. Après avoir perdu une grande partie de ses « territoires historiques », selon la formule de Poutine, et de sa population russe et non russe, la Russie s’est donné comme grand projet national et patriotique la récupération de son statut de superpuissance, d’acteur « global », en assurant en premier lieu la sécurité de ses frontières terrestres et maritimes. C’est précisément ce que veut lui interdire l’Occident dans sa vision unipolaire du monde. Mais en bon joueur d’échecs, Poutine a plusieurs coups d’avance grâce à une connaissance profonde de l’histoire, de la réalité du monde, des aspirations d’une grande partie des populations des territoires antérieurement contrôlés par l’Union soviétique. Il connaît à la perfection l’Union européenne, ses divisions et ses faiblesses, la capacité militaire réelle de l’Otan et l’état des opinions publiques occidentales peu enclines à voir augmenter les budgets militaires en période de récession économique. À la différence de la Commission européenne dont le projet coïncide avec celui des États-Unis pour consolider un bloc politico-economico-militaire euro-atlantique, les citoyens européens dans leur majorité ne veulent plus d’élargissement à l’Est de l’UE, ni avec l’Ukraine, ni avec la Géorgie, ni avec aucun autre pays de l’ex-Union soviétique.

Avec ses gesticulations et ses menaces de sanctions, l’UE, servilement alignée sur Washington, montre en fait qu’elle est impuissante pour « punir » sérieusement la Russie. Son poids réel n’est pas à la hauteur de ses ambitions toujours proclamées de façonner le monde à son image. Le gouvernement russe, très réactif et malicieux, applique des « ripostes graduelles », tournant en dérision les mesures punitives occidentales. Poutine, hautain, se paye même le luxe d’annoncer qu’il va ouvrir un compte à la Rossyia Bank de New-York pour y déposer son salaire ! Il n’a pas encore fait mention de limitation dans la fourniture de gaz à l’Ukraine et l’Europe de l’Ouest, mais tout le monde sait qu’il a cette carte dans la manche, ce qui contraint déjà les Européens à penser à une réorganisation complète de leur approvisionnement en énergie, ce qui mettra des années à se concrétiser.
Les erreurs et les divisions des occidentaux mettent la Russie en position de force. Poutine jouit d’une popularité exceptionnelle dans son pays et auprès des communautés russes des pays voisins, et on peut être sûr que ses services de renseignement ont pénétré en profondeur les pays auparavant contrôlés par l’URSS et lui donnent des informations de première main sur les rapports de force internes. Son appareil diplomatique lui donne de solides arguments pour retirer à l’« Occident » le monopole de l’interprétation du droit international, en particulier sur l’épineuse question de l’autodétermination des peuples. Comme on pouvait s’y attendre, Poutine ne se prive pas de citer le précédent du Kosovo pour vilipender le double langage de l’Occident, ses incohérences, et le rôle déstabilisateur qu’il a joué dans les Balkans.

Alors que la propagande médiatique occidentale battait son plein après le référendum du 16 mars en Crimée, les vociférations occidentales ont subitement baissé d’un ton et le G7 lors de son sommet à la Haye en marge de la conférence sur la sécurité nucléaire n’a plus menacé d’exclure la Russie du G8 comme il l’avait claironné quelques jours plus tôt mais simplement a annoncé « qu’il ne participerait pas au sommet de Sotchi ». Ceci lui laisse la possibilité de réactiver à tout moment ce forum privilégié de dialogue avec la Russie, crée en 1994 à sa demande expresse. Première reculade du G7. Obama de son côté s’est empressé d’annoncer qu’il n’y aurait aucune intervention militaire de l’Otan pour aider l’Ukraine, mais seulement une promesse de coopération pour reconstruire le potentiel militaire de l’Ukraine, composé en grande partie de matériel soviétique obsolète. Seconde reculade. Il faudra des années pour mettre sur pieds une armée ukrainienne digne de ce nom et on se demande bien qui va payer compte tenu de la situation catastrophique des finances du pays. De plus, on ne sait plus exactement quel est l’état des forces armées ukrainiennes après que Moscou ait invité, avec un certain succès semble-t-il, les militaires ukrainiens héritiers de l’Armée rouge, à rejoindre l’armée russe en respectant leurs grades. La flotte ukrainienne est déjà entièrement passée sous contrôle russe.

Enfin, autre marche arrière spectaculaire des États-Unis : il y aurait des conversations secrètes très avancées entre Moscou et Washington pour faire adopter une nouvelle constitution à l’Ukraine, installer à Kiev à l’occasion des élections du 25 mai un gouvernement de coalition dont les extrémistes néo-nazi seraient exclus, et surtout pour imposer un statut de neutralité à l’Ukraine, sa « finlandisation » (recommandée par Henry Kissinger et Zbigniew Brzezinsky) [2], ce qui interdirait son entrée dans l’Otan, mais permettrait des accords économiques tant avec l’UE qu’avec l’Union douanière eurasiatique (Russie, Biélorussie, Kazakhstan). Si un tel accord est conclu, l’UE sera mise devant le fait accompli et devra se résigner à payer la facture du tête-à-tête russo-US. Avec de telles garanties Moscou pourra considérer comme satisfaites ses exigences de sécurité, aura repris pied dans son ancienne zone d’influence avec l’accord de Washington et pourra s’abstenir de fomenter le séparatisme d’autres provinces ukrainiennes ou de la Transnistrie (province de Moldavie peuplée de russes) en réaffirmant très fort son respect des frontières européennes. Le Kremlin offrira par la même occasion une porte de sortie honorable à Obama. Un coup de maître pour Poutine.

Conséquences géopolitiques de la crise ukrainienne
Le G7 n’a pas calculé qu’en prenant des mesures pour isoler la Russie, outre le fait qu’il s’appliquait à lui-même une « punition sado-masochiste » selon la formule d’Hubert Védrine, ancien ministre des Affaires étrangères français, il précipitait malgré lui un processus déjà bien engagé de profonde recomposition du monde au bénéfice d’un groupe non occidental dirigé par la Chine et la Russie réunies au sein des BRICS.

En réaction au communiqué du G7 du 24 mars [3], les ministres des Affaires étrangères des BRICS ont fait connaître immédiatement leur rejet de toute mesures visant à isoler la Russie et ils en ont profité pour dénoncer les pratiques d’espionnage états-unien tournées contre leurs dirigeants et pour faire bonne mesure ils ont exigé des États-Unis qu’ils ratifient la nouvelle répartition des droits de vote au FMI et à la Banque Mondiale, comme premier pas vers un « ordre mondial plus équitable » [4]. Le G7 ne s’attendait pas à une réplique aussi virulente et rapide des BRICS. Cet épisode peut donner à penser que le G20, dont le G7 et les BRICS sont les deux principaux piliers, pourrait traverser une crise sérieuse avant son prochain sommet à Brisbane (Australie) les 15 et 16 novembre, surtout si le G7 persiste à vouloir marginaliser et sanctionner la Russie. Il est à peu près sûr qu’il y aura une majorité au sein du G20 pour condamner les sanctions à la Russie, ce qui de fait reviendra à isoler le G7. Dans leur communiqué les ministres des BRICS ont estimé que décider qui est membre du groupe et quelle est sa vocation revient à placer tous ses membres « sur un pied d’égalité » et qu’aucun de ses membres « ne peut unilatéralement déterminer sa nature et son caractère ». Les ministres appellent à résoudre la crise actuelle dans le cadre des Nations unies « avec calme, hauteur de vue, en renonçant à un langage hostile, aux sanctions et contre-sanctions ». Un camouflet pour le G7 et l’UE ! Le G7, qui s’est mis tout seul dans une impasse, est prévenu qu’il devra faire d’importantes concessions s’il veut continuer à exercer une certaine influence au sein du G20.

En outre, deux événements importants s’annoncent dans les prochaines semaines.
D’une part Vladimir Poutine se rendra en visite officielle en Chine en mai. Les deux géants sont sur le point de signer un accord énergétique d’envergure qui affectera sensiblement le marché mondial de l’énergie, tant sur le plan stratégique que financier. Les transactions ne se feraient plus en dollars, mais dans les monnaies nationales des deux pays. En se tournant vers la Chine, la Russie n’aura aucun problème pour écouler sa production gazière au cas où l’Europe de l’Ouest déciderait de changer de fournisseur. Et dans le même mouvement de rapprochement la Chine et la Russie pourraient signer un accord de partenariat industriel pour la fabrication du chasseur Sukhoï 25, fait hautement symbolique.

D’autre part lors du sommet des BRICS au Brésil en juillet prochain, la Banque de Développement de ce groupe, dont la création a été annoncée en 2012, pourrait prendre forme et offrir une alternative aux financements du FMI et de la Banque Mondiale, toujours réticents à modifier leurs règles de fonctionnement, pour donner plus de poids aux pays émergents et à leurs monnaies à côté du dollar.

Enfin il y a un aspect important de la relation entre la Russie et l’Otan peu commenté dans les média mais très révélateur de la situation de dépendance dans laquelle se trouve l’« Occident » au moment où il procède au retrait de ses troupes d’Afghanistan. Depuis 2002, la Russie a accepté de coopérer avec les pays occidentaux pour faciliter la logistique des troupes sur le théâtre afghan. À la demande de l’Otan, Moscou a autorisé le transit de matériel non létal destiné à l’ISAF (International Security Assistance Force) par voir aérienne ou terrestre, entre Douchambé (Tadjikistan), l’Ouzbekistan et l’Estonie, via une plateforme multimodale à Oulianovk en Sibérie. Il s’agit rien de moins que d’acheminer toute l’intendance pour des milliers d’hommes opérant en Afghanistan, entre autre des tonnes de bière, de vin, de camemberts, de hamburgers, de laitues fraîches, le tout transporté par des avions civils russes, puisque les forces occidentales ne disposent pas de moyens aériens suffisants pour soutenir un déploiement militaire de cette envergure. L’accord Russie-Otan d’octobre 2012 élargit cette coopération à l’installation d’une base aérienne russe en Afghanistan dotée de 40 hélicoptères où les personnels afghans sont formés à la lutte anti-drogue à laquelle les occidentaux ont renoncé. La Russie s’est toujours refusé à autoriser le transit sur son territoire de matériel lourd, ce qui pose un sérieux problème à l’Otan à l’heure du retrait de ses troupes. En effet celles-ci ne peuvent emprunter la voie terrestre Kaboul-Karachi en raison des attaques dont les convois sont l’objet de la part des talibans. La voie du Nord (la Russie) étant impossible, les matériels lourds sont transportés par avion de Kaboul aux Émirats Arabes Unis, puis embarqués vers les ports européens, ce qui multiplie par quatre le coût du repli. Pour le gouvernement russe l’intervention de l’Otan en Afghanistan a été un échec, mais son retrait « précipité » avant la fin de 2014 va accroître le chaos et affecter la sécurité de la Russie et risque de provoquer un regain de terrorisme.

La Russie a aussi d’importants accords avec l’Occident dans le domaine de l’armement. Le plus important est sans doute celui signé avec la France pour la fabrication dans les arsenaux français de deux porte-hélicoptères pour un montant de 1,3 milliards d’euros [5]. Si le contrat est annulé dans le cadre des sanctions, la France devra rembourser les montants déjà payés plus les pénalités contractuelles et devra supprimer plusieurs milliers d’emplois. Le plus grave sera sans doute la perte de confiance du marché de l’armement dans l’industrie française comme l’a souligné le ministre russe de la Défense.

Il ne faut pas oublier non plus que sans l’intervention de la Russie, les pays occidentaux n’auraient jamais pu aboutir à un accord avec l’Iran sur la non prolifération nucléaire, ni avec la Syrie sur le désarmement chimique. Ce sont des faits que les médias occidentaux passent sous silence. La réalité est qu’en raison de son arrogance, de sa méconnaissance de l’histoire, de ses maladresses, le bloc occidental précipite la déconstruction systémique de l’ordre mondial unipolaire et offre sur un plateau à la Russie et à la Chine, appuyée par l’Inde, le Brésil, l’Afrique du Sud et bien d’autres pays, une « fenêtre d’opportunité » unique pour renforcer l’unité d’un bloc alternatif. L’évolution était en marche, mais lentement et graduellement (personne ne veut donner un coup de pied dans la fourmilière et déstabiliser brusquement le système mondial), mais d’un seul coup tout s’accélère et l’interdépendance change les règles du jeu.

En ce qui concerne le G20 de Brisbane il sera intéressant de voir comment se positionne le Mexique, après les sommets du G7 à Bruxelles en juin et des BRICS au Brésil en juillet. La situation est très fluide et va évoluer rapidement, ce qui va demander une grande souplesse diplomatique. Si le G7 persiste dans son intention de marginaliser ou exclure la Russie, le G20 pourrait se désintégrer. Le Mexique, pris dans les filets du TLCAN et du futur TPP devra choisir entre sombrer avec le Titanic occidental ou adopter une ligne autonome plus conforme à ses intérêts de puissance régionale à vocation mondiale en se rapprochant des BRICS.

Pierre Charasse
Source: La Jornada (Mexique)

[1] « Discours de Vladimir Poutine sur l’adhésion de la Crimée », par Vladimir Poutine, Réseau Voltaire, 18 mars 2014.
[2] « Henry Kissinger propose de finlandiser l’Ukraine », Réseau Voltaire, 8 mars 2014.
[3] « Déclaration du G7 sur la Russie », Réseau Voltaire, 24 mars 2014.
[4] “Conclusions of the BRICS Foreign Ministers Meeting”, Voltaire Network, 24 March 2014.
[5] « La France vendra-t-elle des armes à la Russie ? », Réseau Voltaire, 20 mars 2014.

Source indirecte via Réseau Voltaire : http://www.voltairenet.org/article183531.html

Peut-on plagier même un commentaire?

Historiette locale d’un plagiat honteux

Le 23 Mai 2014, Kapitalis a publié le commentaire ci-dessous de Héla (1). Deux jours plus tard, le 25, Kapitalis publie un commentaire sur le même sujet et dans les mêmes termes mot pour mot (avec quelques ajouts de maquillage !) signé par Rachid Barnat (2).

Héla s’en aperçoit et le jour-même demande des explications à ce monsieur via Kapitalis qui ne publie pas tout de suite cette réclamation. Aussi, Héla revient vers Kapitalis qui finalement au 27 Mai publie (3) une « Prière d’insérer de Héla » (ci-dessous) même si une semaine plus tard cette réclamation sera également publiée. Mais le lendemain du 27, Kapitalis retire simplement l’article et les commentaires de la page principale pour les reléguer aux archives.
Aucun signe de vie de Barnat qui parait résider en France et tiendrait un blog.

Le 30 Mai, Kapitalis publie un article rapportant la prise de position de Salma Baccar au sujet de la cabale contre la Ministre du Tourisme, Amel karboul. Là-dessus, Héla publie (4) un autre commentaire (ci-dessous) en appui à Salma Baccar et à la Ministre tout en reprenant en grande partie son commentaire initial plagié honteusement par Rachid Barnat et sans excuses de nulle part.
Le lendemain, Kapitalis retire aussi vite l’article et donc le commentaire de Héla de la page principale pour le reléguer rapidement aux archives. Dans ces circonstances de petite province et à défaut de professionnalisme, à bon entendeur, peu de paroles…
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(1) [Commentaire initial de Héla]
Héla a dit… 2014-04-23
Depuis des décades et à la suite de l’annonce à Sousse par Jbali de l’avènement du nouveau « Califat », Enahdha et ses sous-produits salafistes n’ont jamais caché un tel projet antipatriotique. Évidemment cette lubie passe par la désarticulation de l’actuel État tunisien et ses frontières.

Depuis la tentative hégémonique du pouvoir par Enahdha, nous en avons vu de toutes les couleurs en termes de déstabilisation de notre société, de division du peuple sous des prétextes fallacieux pseudo-religieux, d’appel même au meurtre en public toujours impuni avec passage à l’acte allant jusqu’au crime d’Etat, et en particulier d’appel à la haine contre notre communauté nationale plusieurs fois millénaire, de confession juive.
Aujourd’hui, des taupes racistes camouflées au sein de cette farce qu’est devenue l’ANC, des éléments réactionnaires et antipatriotiques cherchent à miner l’économie déjà délabrée du pays par le biais de rumeurs et une mise en scène crapuleuse à l’ANC.

Économie en pièce, caisses de l’État vide, actions terroristes sur les hauteurs et en zone urbaine : voilà de quoi réjouir ces ennemis intérieurs, entraver la fin d’une transition qui tourne à la catastrophe, toutes choses provoquées par les forces des ténèbres et leurs complices de l’intérieur et de l’étranger.

Qu’on en vienne à présent à s’attaquer à des pèlerins de confession juive, visiteurs de quelque pays ou horizon soient-ils, rien d’étonnant dans ce cadre général d’une offensive contre l’État et le peuple tunisien depuis les élections du 23 octobre 2011. La synagogue La Ghriba à Jerba est un des plus précieux joyaux de l’héritage culturel millénaire de ce pays ancien. Il est naturel que ses visiteurs et ses fidèles puissent recevoir l’accueil respectueux qui fait honneur à la tradition de convivialité et de paix de notre pays.

Source : http://www.kapitalis.com/politique/21906-tunisie-politique-le-terrorisme-ideologique-risque-de-ruiner-le-tourisme.html
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(2) [Commentaire de Rachid Barnat, honteux plagiat avec rajouts superflus et fautes d’orthographe!]
Rachid Barnat a dit…17 2014-04-25

L’ANC DOIT IMPÉRATIVEMENT ÊTRE DISSOUTE !

Depuis l’annonce à Sousse par Jbali de l’avènement du nouveau « Califat », Ennahdha et ses sous-produits salafistes n’ont jamais caché leur projet de détruire la République. Évidemment cette lubie passe par la désarticulation de l’actuel État tunisien et de ses frontières, ce que la troïka n’a cessé de faire, aidée en cela par un Tartour qui s’accroche à sa lubie pan arabiste !

Depuis la tentative hégémonique du pouvoir par Ennahdha, nous en avons vu de toutes les couleurs en terme de déstabilisation de notre société, de division du peuple sous des prétextes fallacieux pseudo-religieux, d’appel même au meurtre en public toujours impuni …. avec passage à l’acte jusqu’au crime d’Etat ! Sans oublier les appels à la haine contre notre communauté nationale plusieurs fois millénaire, de confession juive … allant jusqu’à l’appel au meurtre par les sympathisants de Ghannouchi venus accueillir son « frère » musulman palestinien » au cri de « Mort aux juifs ! ».

Aujourd’hui, des taupes racistes camouflées au sein de cette farce qu’est devenue l’ANC, des éléments réactionnaires et antipatriotiques cherchent à miner l’économie déjà délabrée du pays par le biais de rumeurs et une mise en scène crapuleuse à l’ANC. L’économie est mise en pièce, les caisses de l’État sont vides, les actions terroristes sur les hauteurs et en zone urbaine se multiplient : voilà de quoi réjouir ces ennemis intérieurs, qui ne pensent qu’à entraver la fin d’une transition qui tourne à la catastrophe, mus par les forces des ténèbres et par leurs complices de l’intérieur et de l’étranger.

Qu’on en vienne à s’attaquer à des pèlerins de confession juive, rien d’étonnant dans ce cadre général d’une offensive contre l’État et contre le peuple tunisien depuis les élections du 23 octobre 2011 !
La synagogue « La Ghriba » à Jerba est un des plus précieux joyaux de l’héritage culturel millénaire de ce pays. Il est naturel que les visiteurs et les fidèles soient reçus dans le respect et la convivialité dont les tunisiens ont toujours fait preuve à l’égard des pèlerins ! Mais voilà, des abrutis veulent les en empêcher !

Cherchent-ils à instrumentaliser la « cause » palestinienne à d’autres fins ? Faut-il rappeler aux frères musulmans nahdhaouis que leur sponsor l’émir du Qatar traite avec les sionistes d’Israël, auxquels ils veulent assimiler le judaïsme ? Savent-il qu’il investit même dans des projets immobiliers en territoires occupés ! Alors qu’ils cessent leur hypocrisie : on sait que leur islamisme est à l’Islam, ce que le sionisme est au judaïsme !! A moins que leur bêtise ne trahisse leur manque de culture « politique » … ou qu’elle ne soit qu’une diversion de plus qui cache autre chose !!

Ils est plus qu’urgent que l’ANC soit dissoute ! Elle a perdu sa légitimité légale depuis le 23 octobre 2012 ! Elle a perdu sa légitimité « consensuelle » depuis le 26 janvier 2014 !! Alors stop à la nuisance généralisée de ces intrus !!!
Même source : http://www.kapitalis.com/economie/21953-tunisie-tourisme-amel-karboul-ne-recule-pas-devant-la-polemique-de-la-ghriba.html
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(3) [Réclamation de Héla à Kapitalis]
Héla a dit… 2014-04-27

Prière d’insérer. J’aimerais que la rédaction de Kapitalis publie ma note antérieure au sujet de la reprise abusive par Rachid Barnat en s’en appropriant pratiquement mot pour mot, de mon propre commentaire (agrémenté de quelques rajouts de son cru !) que vous avez publié précédemment et dont voici la référence de l’article commenté par moi-même :
http://www.kapitalis.com/politique/21906-tunisie-politique-le-terrorisme-ideologique-risque-de-ruiner-le-tourisme.html

Source : http://www.kapitalis.com/economie/21953-tunisie-tourisme-amel-karboul-ne-recule-pas-devant-la-polemique-de-la-ghriba.html
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(4) Le 30 Mai, Héla publie un nouveau commentaire en reprenant en grande partie son commentaire initial plagié par Barnat.

Héla a dit… 2014-04-30
Salma Baccar a raison contre la déraison des esprits manipulés et pour dénoncer les manipulateurs. La cabale actuelle menée par les manœuvres de basse politique des apprentis sorciers désœuvrés à l’ANC, loin d’intimider notre dynamique Ministre du Tourisme n’a fait que mettre en lumière ses brillantes et rapides initiatives qui augurent déjà d’une reprise espérée de la saison touristique. J’aimerais reprendre ici en quelques traits le contexte et la fin escomptés par ces troublions réactionnaires à l’ANC.

Depuis des décades et juste avant les élections du 23 octobre 2011 à la suite de l’annonce à Sousse par Hamadi Jbali de l’avènement du nouveau « Califat », Enahdha et ses sous-produits salafistes n’ont jamais caché un tel projet antipatriotique ; et ce en opposition radicale avec les objectifs de notre Intifadha laquelle pourtant leur a réouvert les portes du pays et leur a permis l’accès au pouvoir. Évidemment dans leur calcul de courte vue cette lubie moyenâgeuse devrait passer par la désarticulation coûte que coûte de l’actuel État tunisien et ses frontières. Ils n’y sont pas allés par quatre chemins.

Depuis la tentative d’accaparement hégémonique du pouvoir par Enahdha, nous en avons vu de toutes les couleurs en terme de déstabilisation de notre société, dilapidation des deniers publics, division du peuple sous des prétextes fallacieux pseudo-religieux, d’utilisation de milices fascistes, d’appel même au meurtre en public toujours impuni avec passage à l’acte allant jusqu’au crime d’État, et en particulier cet appel criminel à la haine contre notre communauté nationale plusieurs fois millénaire, de confession juive.

Depuis ces élections du 23 octobre, des taupes racistes camouflées au sein de cette farce qu’est devenue l’ANC, éléments réactionnaires et antipatriotiques, cherchent à miner notre économie déjà en détresse par le biais de fausses rumeurs en début de saison touristique et par une mise en scène crapuleuse à l’hémicycle. L’économie du pays mise en pièce, les caisses de l’État vidées, les actions terroristes sur les hauteurs et en zone urbaine : voilà de quoi réjouir ces ennemis intérieurs qui s’acharnent sur l’État, qui entravent la fin d’une transition critique, toutes choses sciemment provoquées par ces forces des ténèbres et leurs complices de l’intérieur et de l’étranger.

Qu’on en vienne à présent à s’attaquer à la dynamique et brillante Ministre du Tourisme par le biais d’un pèlerinage traditionnel, essayant de semer le trouble parmi les pèlerins de confession juive, en particulier les visiteurs habituels venus chaque année de l’étranger, Israël compris : rien d’étonnant dans le cadre de cette offensive généralisée et persistante contre l’État et le peuple tunisien. La synagogue La Ghriba à Jerba est un de nos plus précieux joyaux reçu en héritage culturel et spirituel au sein de notre pays plusieurs fois millénaire. Il est donc naturel que ses visiteurs et ses fidèles puissent recevoir l’accueil respectueux qui fait honneur à la tradition de convivialité et de paix de notre pays.

Héla a (encore) dit…2014-04-30
Mise au point. Au lieu d’avoir écrit : « appel criminel à la haine contre notre communauté nationale plusieurs fois millénaire, de confession juive ». Je dois plutôt vite corriger en écrivant : « appel à la haine contre nos COMPATRIOTES de confession juive dont l’origine lointaine remonte à plusieurs millénaires au sein de notre pays et dans toute la région nord de l’Afrique ».

Source: http://www.kapitalis.com/politique/22040-tunisie-politique-salma-baccar-vole-au-secours-d-amel-karboul.html

RIDEAU !!!