CHAVEZ VIVE, LA LUCHA SIGUE!!!

CHAVEZ, Pasión de Pueblo
Testimonio*
Por
Rashid SHERIF

El que tiene alguna duda acerca de la recuperación de Chávez, basta con verlo en estos últimos días, y más aún acercándose a él para convencerse de lo contrario.

El que escribe desde Caracas, llegando de su lejana tierra africana de Túnez, lejana en la distancia pero tan presente en el paisaje diario venezolano, llegó aquí de voluntario y costeando su propio viaje, por el afán de expresar su solidaridad activa y fraternal con el bravo pueblo venezolano en estas horas decisivas de su destino.

Primero, permítanme aclarar de dónde venimos: Las fuerzas imperiales en su decadencia actual, en su gran desespero están lanzando una gigantesca ofensiva en contra de los pueblos del Sur en un intento para dominarlos con una tenaza mayor y más eficiente todavía que el sistema neocolonial impuesto por ellos, al frustrar las aspiraciones de los pueblos por su independencia y soberanía. Hoy las fuerzas imperiales buscan salvar el sistema capitalista global en su crisis no cíclica como antaño, pero su crisis sistémica en su fase de decadencia al igual que pasó con otros imperios en la historia.

No es ninguna casualidad que estas fuerzas imperiales al iniciarse este siglo, llamándolo de forma abusiva con su soberbia habitual “el siglo americano”, han desatado sus fuerzas con la mayor brutalidad y criminalidad en contra de pueblos que ellos llaman objetivo “blando”, o sea fácil y rápido de vencer, aunque la realidad ha demostrado lo contrario: Afganistán, Irak primero, y ahora Libia totalmente destruida al suelo, Siria todavía en resistencia y con miras hacia Irán: todos son pueblos del Sur y países que en su mayoría son de fe musulmana. A la vez como siempre, éstas fuerzas imperiales se han asegurado los servicios de sus lacayos y creaturas, las autocracias del Medio Oriente, desde Jordania, Arabia Saudita, hasta los Estados artificiales y verdaderas bases “off shore” de los EEUU que son Arabia Saudita, los Emiratos y Qatar.

Como siempre, el enemigo por tener fuerzas preparadas y amplios recursos, aprende rápido y pasa al contra-ataque; en este caso despertándose rápido de la gran sorpresa general histórica de las insurrecciones populares para aprovecharse de las mismas desviándolas de su cauce, como en el caso de la lucha heroica del pueblo tunecino, en el norte de África. Es así como, se han aprovechado de la oportunidad creada por la “chispa tunecina” para lanzar a gran escala su ya preparada masiva ofensiva colonial de nuevo tipo en tierras africanas y del Medio Oriente.

Este escenario de guerra conlleva una estrategia a corto y largo plazo de Washington para asentar un nuevo colonialismo basado esta vez en las fuerzas conservadoras y retrogradas de los islamistas sunitas, fuerzas del terror y muerte, creaturas desde décadas del propio imperio que a veces le son dóciles y otras veces salen fuera de su control, como Al Qaeda, hasta su recuperación actual en Libia y en Siria.

El objetivo estratégico de las fuerzas imperiales de EEUU y Europa (la que se ha vuelto un simple vagón arrastrado por los primeros), es doble y concomitante: controlar las fuentes de energía fósiles y las enormes fuentes de aguas subterráneas; a la vez y de forma decisiva controlar las rutas marítimas y terrestres desde y hacia las mismas. Esto fundamentalmente en contra de la economía ascendente de China y como golpe artero contra la OPEP.

No ha sido ninguna casualidad el golpe de Estado constitucional contra el Presidente Lugo, después del golpe en Honduras y los intentos golpistas en Venezuela, Bolivia y Ecuador, países hoy en la primera trinchera de la lucha anti-imperialista. En particular, hablando de fuente de energía y de las rutas hacia las mismas, Venezuela está desde hace mucho tiempo en la mira del enemigo más despiadado de los pueblos del Sur: su cercanía a las costas del Texas con un bajo costo de trasporte marítimo, además del bajo costo por su compra que facilitaría un hipotético gobierno entreguista y vendepatria de la llamada oposición al chavismo. Esta aventura del imperialismo yanqui por su peligro extremo junto con las aventuras actuales de tipo colonial en África del Norte y el Medio Oriente pondría sin duda la humanidad al borde del colapso.

De allí la importancia capital del proceso electoral actual en Venezuela tanto para el pueblo venezolano como para toda la región sur de América y el resto del mundo Sur y Norte. Y Chávez acierta cuando dice que la pelea aquí es entre patriotas y vendepatria; es la pelea esencial y fundamental contra el imperialismo, para alcanzar la verdadera independencia y la soberanía: en esto coincidimos todos los pueblos del Sur, y por eso nuestro Norte es el Sur!
Recordemos que una vez le tocó al heroico pueblo cubano vivir horas vertiginosas con el riesgo de una conflagración nuclear mundial durante los días tan dramáticos de la Crisis de Octubre. Hoy, en condiciones distintas, le toca al pueblo de Venezuela mantener la misma firmeza y la misma determinación para defender sus recursos naturales, o sea su independencia y su soberanía. Por eso, la lucha del pueblo venezolano es hoy la misma lucha patriótica siguiendo a sus ilustres héroes Bolívar, Zamora y el Heroico Guerrillero caído en las selvas de Bolivia. A la vez, esta lucha tiene una trascendencia planetaria como fue el caso de Cuba en la Crisis de Octubre. Se trata de la supervivencia de un pueblo íntimamente ligada a la supervivencia de los países del Sur (El ALBA, UNASUR, MERCOSUR y la CEPAL). No sería exagerado afirmar que la lucha anti-imperialista global de nuestros pueblos del Gran Sur es la propia lucha por la supervivencia de la Humanidad y hasta la Tierra Madre.

Por eso, los pueblos del Sur y gobiernos que defienden su legítima soberanía, deben tener las armas suficientes y eficientes para defenderse de las fuerzas imperiales y para no presentar un “blanco blando”, facilitando así su intervencionismo guerrero y criminal.

Como bien sabemos, una vez el pueblo de Vietnam luchó por décadas casi solo, con el alto riesgo de volver a la edad de la piedra, como bien lo amenazaron sus enemigos, los que son nuestros enemigos. Entonces, hay que aclarar que Vietnam luchó por todos nosotros, y nos abrió el camino de las luchas independentistas en Asia y en África después de la Segunda Guerra Mundial. Y Vietnam nos orientó con la firme sabiduría del Tío Ho. A su vez, Cuba con su firmeza expresada por Fidel años atrás, “tal un peñón de granito contra el cual se han estrellado todas las conjuras imperiales y todas las mentiras”, Cuba con su pueblo erguido también luchó y sigue luchando por nosotros, con su gran dignidad frente al bloqueo criminal por décadas. “Amor con amor se paga”, dice a menudo Chávez: nada más natural para nosotros africanos hoy en día mostrar a plena luz con los hechos una solidaridad activa con el pueblo venezolano que lucha por todos nosotros y que no está ni debe estar solo, como lo fue Vietnam.

Hoy, repito, la pelea aquí es entre patriotas y vendepatria, exactamente como está pasando en Túnez: allí tenemos una ruptura entre vendepatria islamistas y patriotas seguidores de nuestro Prócer de la Independencia, nuestro José Martí, el gran poeta Abul Kacem Echabbi. Estando en Caracas, estoy a la vez en Túnez. Nuestra lucha es común, sellada tanto por el enemigo común como por nuestros valores y aspiraciones a la independencia y la soberanía nacional.

Aquí, en esta grandiosa batalla electoral, también batalla de las ideas, puedo notar como testigo desde afuera, con la distancia a la vez con el apego a los mismos ideales, que ya existe como evidencia una legitimidad, llamémosla revolucionaria o del cambio. Esta legitimidad se refiere a la obra ya realizada y todavía en proceso por parte del Gobierno Bolivariano, la que a su vez está representada por el candidato del PSUV. Falta la legalidad de un nuevo mandato que solo el pueblo decide en las urnas y otorga como soberano. En todo caso, puedo afirmar a la luz de los hechos del cambio ya ocurrido en la última década, que incluso en el caso muy remoto e hipotético de que el candidato de la oposición gane la elecciones presidenciales, cual una victoria pírrica, solo ganaría la legalidad del mandato presidencial y jamás la legitimidad que se ha ganado ya el candidato Chávez.

Me gusta repetir lo que Chávez dijo anoche: “Volverán Tin-Tan y Rintintin, pero ellos nunca más volverán”. ¡Ojala sea así! [Ojala es una expresión Árabe, como sabemos].

Estando presente a dos pasos del Presidente Chávez en las gigantescas concentraciones en el Valle y ayer en Petare, puedo afirmar claramente como testigo presencial alerta y activo que en Venezuela también hay un pueblo erguido y determinado a luchar por la patria como el pueblo vietnamita y el cubano. Y lo mínimo que un ciudadano libre de otras tierras, un internacionalista africano despierto y alerta, puede hacer es precisamente tomar la iniciativa y afirmar aquí mismo en carne y hueso una genuina y humilde expresión de solidaridad.

Ayer en Petare, viendo caer la noche desde la tarima presidencial, a dos pasos del candidato Chávez en su cumpleaños, dándonos su amplia y robusta espalda, vi a lo lejos encenderse el cerro de mil luces: era un bello espectáculo estelar desde el punto de vista estético. De pronto Chávez recordó a este pueblo ayer excluido y marginalizado de Petare que fueron ellos los que rescataron a su Presidente al día siguiente de su secuestro, día del golpe de Estado de Carmona movido por el gobierno de EEUU. Les recordaba en realidad que ellos fueron sujetos protagonistas de una página gloriosa de la lucha anti-imperialista de este pueblo. Ellos al rescatar a su Presidente habían afirmado que habían pasado de ser un poblado pasivo con energías dispersas arriba y abajo del cerro, para volverse una poderosa fuerza de pueblo, coherente y consciente de su propio destino. Y yo me preguntaba de pie, sintiéndome honrado por la oportunidad de vivir estas horas luminosas aquí en este sitio, me preguntaba: ¿como un pueblo excluido con energías disgregadas por tantas generaciones llega a forzar el destino, a constituir una tan formidable fuerza del cambio? Y con la presencia física impresionante y carismática de éste hombre con agigantada estatura ya en la Historia, con su extraordinaria energía recuperada y su pasión contagiosa, a la vez con la prístina claridad de su pensamiento, brotó en mi mente una respuesta como surge una evidencia: este fenómeno sociopolítico de las energías dispersas de un pueblo ayer excluida, hoy hechas fuerzas vivas del cambio, ocurre –como bien decía el Che recordado ayer en el discurso- cuando lo extraordinario se vuelvo cuotidiano, es decir en éste caso cuando líder y pueblo se hacen UNO. Por eso Chávez está en lo cierto cuando dice: “Chávez se ha hecho Pueblo”.
A esto, decido llamar hasta en sentido espiritual: la Pasión de Chávez.

Rashid SHERIF
Patriota Tunecino & Internacionalista
http://www.shaahidun.wordpress.com
*Artículo publicado en Aporrea durante la campaña electoral 2012

Noam Chomsky speaks out

Noam Chomsky speaks out about US politics and many other topics. Subtitle in spanish

Documental censurado por Google. Como alternativa puede verse en línea dividido en cinco partes o descargarse en un solo archivo:
* Ver en línea Poder y terror (Cortesía del portal libertario OACA)
* Descargar Noam Chomsky; poder y terror (Cortesía de el portal internacional anarquista)

http://www.youtube.com/watch?v=M93hfg3__Hk PARTE PRIMERA
* http://www.youtube.com/watch?v=NXnKKO93FNc PARTE SEGUNDA
* http://www.youtube.com/watch?v=ygVQuSQJa3Q PARTE TERCERA
* http://www.youtube.com/watch?v=RQCZPAxzxWI PARTE CUARTA
* http://www.youtube.com/watch?v=9V-BDC2g-MM PARTE QUINTA
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Fidel habla de Corea

Fidel Castro: ¿qué está ocurriendo en Corea?
Escrito por Atilio Borón

Para entender la actual crisis que afecta a la península coreana nada mejor que ubicar la presente coyuntura en su contexto histórico. Y nadie mejor que Fidel para ofrecernos una visión sintética y didáctica a la vez.
Para entender la actual crisis que afecta a la península coreana nada mejor que ubicar la presente coyuntura en su contexto histórico. Y nadie mejor que Fidel para ofrecernos una visión sintética y didáctica a la vez de la complejidad del proceso que condujo a la grave situación actual. Compartimos por eso dos “reflexiones” que el Comandante escribió en Julio del 2008, y que conservan toda su actualidad.

Los acontecimientos que se sucedieron a partir de sus escritos en nada modifican las tesis centrales que allí se plantean. Todo lo contrario, el desenlace actual estaba ya inscripto en el juego de fuerzas que el imperialismo y sus aliados establecieron después de la Guerra de Corea con el propósito de contener el « expansionismo » soviético y las « ambiciones territoriales » de la triunfante Revolución China.

Confío en que con este material podamos comprender un poco mejor las características e implicaciones de la crisis que se está desenvolviendo en esa parte del mundo que, para variar, ha sido presentada de un modo brutalmente desfigurado por los medios al servicio del imperialismo: una Corea mala, agresiva, beligerante, la del Norte; y otra Corea buena, amiga de Occidente y amante de la paz, la Corea del Sur. Se oculta que éste es un país ocupado por Estados Unidos y cuya política exterior no la decide el pueblo surcoreano ni Seúl sino que se determina en Washington, y más concretamente en el Pentágono.

LAS DOS COREAS (Primera Parte)
Comandante Fidel Castro Ruz

La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.

Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.

Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.
Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo.
Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores.
La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.
El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.

Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes anti japoneses del Norte de Corea, cuando solo tenía 33 años de edad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.

El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante, fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazi fascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.

Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida solo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario anti japonés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.

Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.
Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos.

En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.

El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. MacArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Liberación Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos.

Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.
La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.

¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto.

Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular Democrática de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.
El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo.
Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.
Fidel Castro Ruz
Julio 22 de 2008
9:22 p.m.

LAS DOS COREAS (Segunda parte)
Comandante Fidel Castro Ruz
El 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo las instrucciones de Mao Zedong, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos que avanzaban hacia la frontera china. Las unidades norteamericanas, sorprendidas por la enérgica acción del país al que habían subestimado, se vieron obligadas a retroceder hasta las proximidades de la costa sur, bajo el empuje de las fuerzas combinadas de chinos y coreanos del Norte.

Stalin, que era sumamente cauteloso, prestó una cooperación mucho menor que lo que esperaba Mao, aunque valiosa, mediante el envío de aviones MiG-15 con pilotos soviéticos, en un frente limitado de 98 kilómetros, que en la etapa inicial protegieron a las fuerzas de tierra en su intrépido avance. Pyongyang fue de nuevo recuperado y Seúl ocupado otra vez, desafiando el incesante ataque de la fuerza aérea de Estados Unidos, la más poderosa que ha existido nunca.

MacArthur estaba ansioso por atacar a China con el empleo de las armas atómicas. Demandó su uso tras la bochornosa derrota sufrida. El presidente Truman se vio obligado a sustituirlo del mando y nombrar al general Matthews Ridgway como jefe de las fuerzas de aire, mar y tierra de Estados Unidos en el teatro de operaciones. En la aventura imperialista de Corea participaron, junto a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Canadá, Turquía, Etiopía Sudáfrica, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Colombia. Este país fue el único participante por América Latina, bajo el gobierno unitario del conservador Laureano Gómez, responsable de matanzas masivas de campesinos. Con ella, como se vio, participaron la Etiopía de Haile Selassie, donde todavía existía la esclavitud, y la Sudáfrica gobernada por los racistas blancos.
Hacía apenas cinco años que la matanza mundial iniciada en septiembre de 1939 había concluido, en agosto de 1945.

Después de sangrientos combates en el territorio coreano, el Paralelo 38 volvió a ser el límite entre el Norte y el Sur. Se calcula que murieron en esa guerra cerca de dos millones de coreanos del Norte, entre medio millón o un millón de chinos y más de un millón de soldados aliados. Por parte de Estados Unidos perdieron la vida alrededor de 44 mil soldados; no pocos de ellos eran nacidos en Puerto Rico u otros países latinoamericanos, reclutados para participar en una guerra a la que los llevó la condición de inmigrantes pobres.

Japón obtuvo grandes ventajas de esa contienda; en un año, la manufactura creció un 50 %, y en dos recuperó la producción alcanzada antes de la guerra. No cambió, sin embargo, la percepción de los genocidios cometidos por las tropas imperiales en China y Corea. Los gobiernos de Japón han rendido culto a los actos genocidas de sus soldados, que en China habían violado a 25 decenas de miles de mujeres y asesinaron brutalmente a cientos de miles de personas, como ya se explicó en una reflexión.
Sumamente laboriosos y tenaces, los japoneses han convertido su país, desprovisto de petróleo y otras materias primas importantes, en la segunda potencia económica del mundo.

El PIB de Japón, medido en términos capitalistas –aunque los datos varían según las fuentes occidentales–, asciende hoy a más de 4,5 millones de millones de dólares, y sus reservas en divisas alcanzan más de un millón de millones. Es todavía el doble del PIB de China, 2,2 millones de millones, aunque esta posee un 50 % más de reservas en moneda convertible que ese país. El PIB de Estados Unidos, 12,4 millones de millones, con 34,6 veces más territorio y 2,3 veces más población, es apenas tres veces mayor que el de Japón. Su gobierno es hoy uno de los principales aliados del imperialismo, cuando este se halla amenazado por la recesión económica y las armas sofisticadas de la superpotencia se esgrimen contra la seguridad de la especie humana.
Son lecciones imborrables de la historia.

La guerra, en cambio, afectó considerablemente a China.
Truman dio órdenes a la VI Flota de impedir el desembarco de las fuerzas revolucionarias chinas que culminarían la liberación total del país con la recuperación del 0,3 % de su territorio, que había sido ocupado por el resto de las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai shek que hacia allí se fugaron.

Las relaciones chino-soviéticas se deterioraron después, tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953. El movimiento revolucionario se dividió en casi todas partes. El llamamiento dramático de Ho Chi Minh dejó constancia del daño ocasionado, y el imperialismo, con su enorme aparato mediático, atizó el fuego del extremismo de los falsos teóricos revolucionarios, un tema en el que los órganos de inteligencia de Estados Unidos se convirtieron en expertos.
A Corea del Norte le había correspondido, en la arbitraria división, la parte más accidentada del país. Cada gramo de alimento tenía que obtenerlo a costa de sudor y sacrificio. De Pyongyang, la capital, no quedó piedra sobre piedra. Un elevado número de heridos y mutilados de guerra debían ser atendidos. Estaban bloqueados y sin recursos. La URSS y los demás Estados del campo socialista se reconstruían.

Cuando llegué el 7 de marzo de 1986 a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió. Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico. Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla. La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos. Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz.
No hubo tema que no discutiera con mi ilustre anfitrión Kim Il Sung. No lo olvidaré.

Corea quedó dividida en dos partes por una línea imaginaria.
El Sur vivió una experiencia distinta. Era la parte más poblada y sufrió menos destrucción en aquella guerra.
La presencia de una enorme fuerza militar extranjera requería el suministro de productos locales manufacturados y otros, que iban desde la artesanía hasta las frutas y vegetales frescos, además de los servicios. Los gastos militares de los aliados eran enormes. Lo mismo ocurrió cuando Estados Unidos decidió mantener indefinidamente una gran fuerza militar. Las transnacionales de Occidente y de Japón invirtieron en los años de la Guerra Fría considerables sumas, extrayendo riquezas sin límites del sudor de los surcoreanos, un pueblo igualmente laborioso y abnegado como sus hermanos del Norte. Los grandes mercados del mundo estuvieron abiertos a sus productos. No estaban bloqueados.

Hoy el país alcanza elevados niveles de tecnología y productividad.
Ha sufrido las crisis económicas de Occidente, que dieron lugar a la adquisición de muchas empresas surcoreanas por las transnacionales.

El carácter austero de su pueblo le ha permitido al Estado la acumulación de importantes reservas en divisas. Hoy soporta la depresión económica de Estados Unidos, en especial, los elevados precios de combustibles y alimentos, y las presiones inflacionarias derivadas de ambos.

El PIB de Corea del Sur, 787 mil 600 millones de dólares, es igual al de Brasil (796 mil millones) y México (768 mil millones), ambos con abundantes recursos de hidrocarburos y poblaciones incomparablemente mayores. El imperialismo impuso a las mencionadas naciones su sistema. Dos quedaron rezagadas; la otra avanzó mucho más.
De Corea del Sur apenas emigran a Occidente; de México, lo hacen en masa hacia el actual territorio de Estados Unidos; de Brasil, Suramérica y Centroamérica, a todas partes, atraídos por la necesidad de empleo y la propaganda consumista.

Ahora los retribuyen con normas rigurosas y despectivas.
La posición de principios sobre las armas nucleares suscrita por Cuba en el Movimiento de Países No Alineados, ratificada en la Conferencia Cumbre de La Habana en agosto de 2006, es conocida.

Saludé por primera vez al actual líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Il, cuando arribé al aeropuerto de Pyongyang y él estaba discretamente situado a un lado de la alfombra roja cerca de su padre. Cuba mantiene con su gobierno excelentes relaciones.

Al desaparecer la URSS y el campo socialista, la República Popular Democrática de Corea perdió importantes mercados y fuentes de suministros de petróleo, materias primas y equipos. Al igual que para nosotros, las consecuencias fueron muy duras. El progreso alcanzado con grandes sacrificios se vio amenazado. A pesar de eso, mostraron la capacidad de producir el arma nuclear.

Cuando se produjo hace alrededor de un año el ensayo pertinente, le transmitimos al gobierno de Corea del Norte nuestros puntos de vista sobre el daño que ello podía ocasionar a los países pobres del Tercer Mundo que libraban una lucha desigual y difícil contra los planes del imperialismo en una hora decisiva para el mundo. Tal vez no fuera necesario hacerlo. Kim Jong Il, llegado a ese punto, había decidido de antemano lo que debía hacer, tomando en cuenta los factores geográficos y estratégicos de la región.

Nos satisface la declaración de Corea del Norte sobre la disposición de suspender su programa de armas nucleares. Esto no tiene nada que ver con los crímenes y chantajes de Bush, que ahora se jacta de la declaración coreana como éxito de su política de genocidio. El gesto de Corea del Norte no era para el gobierno de Estados Unidos, ante el cual no cedió nunca, sino para China, país vecino y amigo, cuya seguridad y desarrollo es vital para los dos Estados.

A los países del Tercer Mundo les interesa la amistad y cooperación entre China y ambas partes de Corea, cuya unión no tiene que ser necesariamente una a costa de la otra, como ocurrió en Alemania, hoy aliada de Estados Unidos en la OTAN. Paso a paso, sin prisa, pero sin tregua, como corresponde a su cultura y a su historia, seguirán tejiéndose los lazos que unirán a las dos Coreas. Con la del Sur desarrollamos progresivamente nuestros vínculos; con la del Norte han existido siempre y continuaremos fortaleciéndolos.
Fidel Castro Ruz
Julio 24 de 2008
6:18 p.m.

Guerras-suicida imperiales

Corea e Irán: “Dos guerras simultaneas podrían acabar con el Imperio de EE.UU.”
Escrito por RT

Los Estados Unidos podrían encontrarse en una « situación imposible de ganar » por necesidad de luchar en dos frentes, en diferentes partes del mundo, dice Mark Dankof, un ex candidato al Senado de EE.UU.

« Estados Unidos podrían encontrarse en una guerra de dos frentes en el próximo par de años, lo que, literalmente, podría significar el fin de la República estadounidense y del Imperio estadounidense », agregó el experto, citado por la cadena Press TV.

El primer frente, según Dankof, lo constituye el Pacífico, donde China puede meterse en la escalada de tensiones entre Corea del Sur y Corea del Norte. Pekín y Pyongyang están vinculados por un pacto militar que obliga a China a defender a Corea del Norte en caso de una agresión. « Mi análisis de la situación dice que hay un gran peligro de que los Estados Unidos y China resulten involucrados en un conflicto militar en el Pacífico », dijo el ex candidato al Senado.
El segundo frente lo constituye Oriente Medio. « Estados Unidos podrían encontrarse en una situación imposible de ganar con los chinos en el Pacífico, al mismo tiempo que [el primer ministro israelí Benjamin] Netanyahu arrastra a los Estados Unidos en una guerra más amplia en Oriente Medio », dijo Dankof.

En marzo los Gobiernos de EE.UU e Israel firmaron un nuevo acuerdo de ayuda militar.

Estados Unidos, Israel y sus aliados acusan a Irán de querer crear armas nucleares, aunque Teherán niega las acusaciones. Por su parte el jefe de las fuerzas paramilitares iraníes Basij, el general Mohammad Reza Naghdi, espera la caída del « Imperio estadounidense » en 2013.

Foro Social Mundial en Tunez. Declaracion final

Foro Social Mundial 2013 – Túnez
29 de marzo de 2013
Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales
Nosotras y nosotros, reunidos en la Asamblea de Movimientos Sociales,
realizada en Túnez durante el Foro Social Mundial 2013, afirmamos el
aporte fundamental de los pueblos del Magreb-Mashreck (desde la África
del Norte hasta el Medio Oriente) en la construcción de la civilización
humana. Afirmamos que la descolonización de los pueblos oprimidos es un
gran reto para los movimientos sociales del mundo entero.

En el proceso del FSM, la Asamblea de los Movimientos Sociales es el
espacio donde nos reunimos desde nuestra diversidad para juntos
construir agendas y luchas comunes contra el capitalismo, el
patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y opresión. Hemos
construido una historia y un trabajo común que permitió algunos avances,
particularmente en América Latina, donde logramos frenar alianzas
neoliberales y concretar alternativas para un desarrollo socialmente
justo y respetuoso de la naturaleza.

Juntos, los pueblos de todos los continentes libramos luchas donde nos
oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta
detrás de la promesa de progreso económico del capitalismo y de la
aparente estabilidad política.

Ahora, nos encontramos en una encrucijada donde las fuerzas
conservadoras y retrógradas quieren parar los procesos iniciados a dos
años de sublevación popular en la región del Maghreb-Mashrek que ayudó a
derrumbar dictaduras y a enfrentar el sistema neoliberal impuesto sobre
los pueblos. Estas sublevaciones contagiaron a todos los continentes del
mundo generando procesos de indignación y de ocupación de las plazas
públicas.

Los pueblos de todo el mundo sufrimos hoy los efectos del agravamiento
de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos,
transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales
y gobiernos con el neoliberalismo) buscan potenciar sus beneficios a
costa de una política intervencionista y neocolonialista.

Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio
y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que
privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan
salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo, aumentan la
sobrecarga de las mujeres en el trabajo de cuidado y destruyen la
naturaleza.

Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte,
aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos,
el endeudamiento, y las desigualdades sociales como en la Grecia,
Chipre, Portugal, Italia, Irlanda y en el Estado Español. Ellas
refuerzan el conservadorismo y el control sobre el cuerpo y la vida de
las mujeres. Además, tales agentes intentan imponernos la “economía
verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que
además de agravar el problema, resulta en la mercantilización,
privatización y financiarización de la vida y de la naturaleza.

Denunciamos la intensificación de la represión a los pueblos en
rebeldía, el asesinato de las y los liderazgos de los movimientos
sociales, la criminalización de nuestras luchas y de nuestras propuestas.

Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis
sistémica y que no hay salida dentro del sistema capitalista! Aquí en
Túnez, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de una
estrategia común para derrocar el capitalismo. Por eso, luchamos:

*Contra las transnacionales y el sistema financiero (el FMI, el BM y la
OMC), principales agentes del sistema capitalista, que privatizan la
vida, los servicios públicos, y los bienes comunes, como el agua, el
aire, la tierra, las semillas, y los recursos minerales, promueven las
guerras y violaciones de los derechos humanos. Las transnacionales
reproducen prácticas extractivistas insostenibles para la vida, acaparan
nuestras tierras y desarrollan alimentos transgénicos que nos quitan a
los pueblos el derecho a la alimentación y eliminan la biodiversidad.

Luchamos por la anulación de la deuda ilegitima y odiosa que hoy es
instrumento de represión y asfixia económica y financiera de los
pueblos. Recusamos los tratados de libre comercio que las
transnacionales nos imponen y afirmamos que es posible construir una
integración de otro tipo, a partir del pueblo y para los pueblos, basada
en la solidaridad y en la libre circulación de los seres humanos.

*Por la justicia climática y la soberanía alimentaria, porque sabemos
que el calentamiento global es resultado del sistema capitalista de
producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las
instituciones financieras internacionales y gobiernos a su servicio no
quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Denunciamos la “economía verde” y rechazamos todas las falsas soluciones
a la crisis climática como los agrocombustibles, los transgénicos, la
geo-ingeniería y los mecanismos de mercado de carbono, como REDD, que
ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras
privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido
miles de años.

Defendemos la soberanía alimentaria y la agricultura campesina, que es
una solución real a la crisis alimentaria y climática y significa
también acceso a la tierra para la gente que la vive y la trabaja. Por
eso llamamos a una gran movilización para frenar el acaparamiento de
tierras y apoyar las luchas campesinas locales.

*Contra la violencia hacia las mujeres, que es ejercida con regularidad
en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la
violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por
participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la
violencia doméstica y sexual que es ejercida sobre ellas cuando son
consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus
cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico
de mujeres, niñas y niños. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a
autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la
violencia sexista.

*Por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la
militarización de nuestros territorios. Denunciamos el falso discurso en
defensa de los derechos humanos y de la lucha contra los integrismos,
que muchas veces justifica ocupaciones militares por potencias
imperialistas como en Haití, Libia, Mali y Siria.

Defendemos el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a su
soberanía como en la Palestina, el Sahara Occidental y en el Curdistán.

Denunciamos la instalación de bases militares extranjeras en nuestros
territorios, utilizadas para fomentar conflictos, controlar y saquear
los recursos naturales y promover dictaduras en varios países.

Luchamos por la libertad de organizarnos en sindicatos, movimientos
sociales, asociaciones y todas otras formas de resistencia pacífica.

Fortalezcamos nuestras herramientas de solidaridad entre los pueblos
como la iniciativa de boicot, desinversión y sanción hacia Israel y la
lucha contra la OTAN y por la eliminación de todas las armas nucleares.

*Por la democratización de los medios de comunicación masivos y por la
construcción de medios alternativos, fundamentales para avanzar en la
derrocada de la lógica capitalista.

Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora
del pueblo en rebeldía, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca
a todas y todos a desarrollar acciones coordinadas en nivel mundial en
una jornada mundial de movilización en el día XXXXX (Fecha a definir)

Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad a nivel
mundial para derrotar al sistema capitalista!!

Basta de explotación, basta de patriarcado, racismo y colonialismo! Viva
la revolución!

Viva la lucha de todos los pueblos!

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Minga Informativa de Movimientos Sociales
http://movimientos.org/

Nuevo Papa

El país|Jueves, 14 de marzo de 2013
OPINION
Un ersatz
Por Horacio Verbitsky

Entre los centenares de llamados y mails recibidos, elijo uno. “No lo puedo creer. Estoy tan angustiada y con tanta bronca que no sé qué hacer. Logró lo que quería. Estoy viendo a Orlando en el comedor de casa, ya hace unos años, diciendo ‘él quiere ser Papa’. Es la persona indicada para tapar la podredumbre. Es el experto en tapar. Mi teléfono no para de sonar, Fito me habló llorando.” Lo firma Graciela Yorio, la hermana del sacerdote Orlando Yorio, quien denunció a Bergoglio como el responsable de su secuestro y de las torturas que padeció durante cinco meses de 1976. El Fito que la llamó desconsolado es Adolfo Yorio, su hermano. Ambos dedicaron muchos años de su vida a continuar las denuncias de Orlando, un teólogo y sacerdote tercermundista que murió en 2000 soñando la pesadilla que ayer se hizo realidad. Tres años antes, su íncubo había sido designado arzobispo coadjutor de Buenos Aires, lo cual preanunciaba el resto.

Orlando Yorio no llegó a conocer la declaración de Bergoglio ante el Tribunal Oral Federal 5. Allí dijo que recién supo de la existencia de chicos apropiados después de terminada la dictadura. Pero el Tribunal Oral Federal 6, que juzgó el plan sistemático de apropiación de hijos de detenidos-desaparecidos, recibió documentos que indican que ya en 1979 Bergoglio estaba bien al tanto e intervino al menos en un caso a solicitud del superior general, Pedro Arrupe. Luego de escuchar el relato de los familiares de Elena de la Cuadra, secuestrada en 1977, cuando atravesaba el quinto mes de embarazo, Bergoglio les entregó una carta para el obispo auxiliar de La Plata, Mario Picchi, pidiéndole que intercediera ante el gobierno militar. Picchi averiguó que Elena había dado a luz una nena, que fue regalada a otra familia. “La tiene un matrimonio bien y no hay vuelta atrás”, informó a la familia. Al declarar por escrito en la causa de la ESMA, por el secuestro de Yorio y del también jesuita Francisco Jalics, Bergoglio dijo que en el archivo episcopal no había documentos sobre los detenidos-desaparecidos. Pero quien lo sucedió, su actual presidente, José Arancedo, envió a la jueza Martina Forns copia del documento que publiqué aquí, sobre la reunión del dictador Videla con los obispos Raúl Primatesta, Juan Aramburu y Vicente Zazpe, en la que hablaron con extraordinaria franqueza sobre decir o no decir que los detenidos-desaparecidos habían sido asesinados, porque Videla quería proteger a quienes los mataron. En su clásico libro Iglesia y dictadura, Emilio Mignone lo mencionó como paradigma de “pastores que entregaron sus ovejas al enemigo sin defenderlas ni rescatarlas”. Bergoglio me contó que en una de sus primeras misas como arzobispo divisó a Mignone e intentó acercársele para darle explicaciones, pero que el presidente fundador del CELS alzó la mano indicándole que no avanzara.

No estoy seguro de que Bergoglio haya sido elegido para tapar la podredumbre que redujo a la impotencia a Joseph Ratzinger. Las luchas internas de la curia romana siguen una lógica tan inescrutable que los hechos más oscuros pueden atribuirse al espíritu santo, ya sean los manejos financieros por los que el Banco del Vaticano fue excluido del clearing internacional porque no cumple con las reglas para controlar el lavado de dinero, o las prácticas pedófilas en casi todos los países del mundo, que Ratzinger encubrió desde el Santo Oficio y por las que pidió perdón como pontífice. Ni siquiera me extrañaría que, brocha en mano y con sus zapatos gastados, Bergoglio emprendiera una cruzada moralizadora para blanquear los sepulcros apostólicos.

Pero lo que tengo por seguro es que el nuevo obispo de Roma será un ersatz, esa palabra alemana a la que ninguna traducción hace honor, un sucedáneo de menor calidad, como el agua con harina que las madres indigentes usan para engañar el hambre de sus hijos. El teólogo brasileño de la liberación Leonardo Boff, excluido por Ratzinger de la enseñanza y del sacerdocio, tenía la ilusión de que fuera elegido el franciscano de ancestros irlandeses Sean O’Malley, que carga con la diócesis de Boston, quebrada por tantas indemnizaciones que pagó a niños vejados por sacerdotes. “Se trata de una persona muy vinculada a los pobres porque trabajó mucho tiempo en América Latina y el Caribe, siempre en medio de los pobres. Es una señal de que puede ser un papa diferente, un papa de una nueva tradición”, escribió el ex sacerdote. En la Silla Apostólica no se sentará un verdadero franciscano sino un jesuita que se hará llamar Francisco, como el pobrecito de Asís. Una amiga argentina, me escribe azorada desde Berlín que para los alemanes, que desconocen su historia, el nuevo papa es tercermundista. Menuda confusión.

Su biografía es la de un populista conservador, como lo fueron Pío XII y Juan Pablo II: inflexibles en cuestiones doctrinarias pero con una apertura hacia el mundo, y sobre todo, hacia las masas desposeídas. Cuando rece su primera misa en una calle del trastevere o en la stazione termini de Roma y hable de las personas explotadas y prostituidas por los poderosos insensibles que cierran su corazón a Cristo; cuando los periodistas amigos cuenten que viajó en subte o colectivo; cuando los fieles escuchen sus homilías recitadas con los ademanes de un actor y en las que las parábolas bíblicas coexisten con el habla llana del pueblo, habrá quienes deliren por la anhelada renovación eclesiástica. En los tres lustros que lleva al frente de la Arquidiócesis porteña hizo eso y mucho más. Pero al mismo tiempo intentó unificar la oposición contra el primer gobierno que en muchos años adoptó una política favorable a esos sectores, y lo acusó de crispado y confrontativo porque para hacerlo debió lidiar con aquellos poderosos fustigados en el discurso.

Ahora podrá hacerlo en otra escala, lo cual no quiere decir que se olvide de la Argentina. Si Pacelli recibió el financiamiento de la Inteligencia estadounidense para apuntalar a la democracia cristiana e impedir la victoria comunista en las primeras elecciones de la posguerra y si Wojtyla fue el ariete que abrió el primer hueco en el muro europeo, el papa argentino podrá cumplir el mismo rol en escala latinoamericana. Su pasada militancia en Guardia de Hierro, el discurso populista que no ha olvidado, y con el que podría incluso adoptar causas históricas como la de las Malvinas, lo habilitan para disputar la orientación de ese proceso, para apostrofar a los explotadores y predicar mansedumbre a los explotados.