CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE por Rashid SHERIF (parte I)

He aqui una serie de 5 articulos acerca de un tema esencial de los pueblos del Sur.

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE
Por Rashid SHERIF
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Mundo colonial e imperial, apéndice de la prehistoria de la Humanidad

Parte I
En su famoso discurso magistral en la Conferencia Tricontinental de La Habana, Amílcar Cabral había sin duda aportado nuevas nociones teóricas para abordar –fuera de los esquemas clásicos- el tema específico de cómo definir las clases sociales en países africanos, y hasta diríamos en varios países del Gran Sur, caracterizados históricamente por el tránsito desde colonia a neocolonia. Desde un principio ¿acaso se puede usar el término de “clase social”?

Decía Amílcar Cabral que fundamentalmente la “burguesía” en países africanos ha sido creación del sistema colonial para mejor servir los intereses neocoloniales de las metrópolis. No era ni podía ser una verdadera clase burguesa en el sentido marxista del término por carecer de las capacidades económicas de clase, condición básica de su identidad como tal, contrariamente a la realidad e historia de la burguesía nacional de países industrializados occidentales. Por consiguiente, esa “burguesía” colonial y neocolonial surge con otro propósito y queda condenada a ser dependiente, como parte integral de la superestructura al servicio del régimen neocolonial. Y su dependencia fundamental se extiende a los niveles socioeconómicos, políticos y culturales. No es casualidad si ella no tiene capacidad económica de clase: es propiamente creación del poder colonial para servir sus propósitos y por supuesto no puede ni debe representar una estructura autónoma en competencia con sus amos. Solo cuentan su obediencia y sus leales servicios al imperio. En cuanto a su cara local, sirve de pantalla como capa social encubridora del estado neocolonial el cual adapta mejor su dominación a los nuevos tiempos post-guerra y con más rentabilidad, dando la ilusión a los pueblos sometidos de que ahora gozan de una independencia nacional, con bandera propia y himno nacional.

Repetimos, su carencia de desarrollo como clase obedece al hecho de que no puede ni debe pretender competir con las necesidades de mercado abierto a favor del capital de países del Norte. Facilita el intercambio de materia prima (barata) desde el Sur con precios dictados precisamente por las potencias vendedoras de productos (caros) industrializados del Norte: es el esquema de intercambio desigual entre economía dependiente del Sur y la base dominante de economías del Norte. De este modo, esta seudo burguesía neocolonial africana urbana llamada compradore, a menudo aliada al latifundio y su estructura arcaica semi-feodal, está condenada al subdesarrollo. Ella se encuentra atrapada por su propio destino histórico exógeno el cual le impide ser portadora de valores patrióticos con alguna proyección hacia los objetivos de independencia y soberanía nacional. Su destino es necesariamente ligado, diríamos hasta ontológicamente ligado al propio destino de su metrópolis, la burguesía imperial y el capitalismo global. De este modo, objetivamente, no se puede juzgarla como traidora de los intereses del pueblo ya que nunca creció y se desarrolló para defender dichos intereses, aunque demagógicamente haya tratado de dar la ilusión de representar estos intereses.
El objetivo de defender los intereses del pueblo y la patria no le ha tocado jamás. Ella defiende los intereses imperiales, y localmente defendiendo sus propias migajas. Por consiguiente, partiendo de las fuerzas imperiales que velaron por su desarrollo relativo y la controlan, a las cuales ella obedece, sería legítimo identificar a esta falsa burguesía con las fuerzas enemigas del pueblo. Si durante el poder colonial las fuerzas extranjeras representaban al enemigo físicamente presente con la violencia de su cuerpo represivo armado, el sistema neocolonial sustituye físicamente a ese enemigo foráneo por su delegado y representante, la seudo burguesía compradore, ahora a cargo de las fuerzas represivas contra el pueblo. Es así como no sería legítimo hablar en África –y en varias otras latitudes del Gran Sur—de una burguesía nacional. Tampoco y de una vez sería apropiado hablar en éste caso de una clase burguesa. Entonces, si no es ni clase social estructurada con su propia capacidad económica de clase, y por ende no es ni burguesía ni mucho menos nacional, ¿Qué sería?

Tanto por su origen ligado al proceso colonial, como por su distancia abismal en relación con los intereses del pueblo; por su identificación y mimetismo excesivo con la burguesía “metropolitana”, esta agrupación social minoritaria aparece como una excrecencia, un monstruo antinacional engendrado por el poder colonial a los efectos de un pasar-el-poder-formal con la finalidad de engañar al pueblo con la falacia de una seudo independencia; a la vez seguir controlando la colonia en mejores condiciones de saqueo y explotación. Lejos de ser burguesía, se merece una apelación alternativa más apropiada como oligarquía neocolonial, así de simple. Como sabemos, las luchas de los pueblos africanos por su independencia –salvo casos particulares que exigen un análisis específico— antes y después de la Segunda Guerra Mundial no han podido desembocar sobre autenticas luchas de liberación nacional para la verdadera independencia y soberanía nacional. Esta tarea histórica inevitable le toca a las generaciones actuales de patriotas acaso partiendo de los movimientos insurreccionales populares cuya chispa salió recientemente de Túnez y se ha extendido tanto en África como hacia el Medio Oriente, y más allá en territorios del Norte, como se sabe.

Según escribe Franz Fanón en los Condenados de la Tierra, la burguesía compradore representa una monumental traba a la independencia y el desarrollo de los países africanos. Es un verdadero desgaste del tiempo en vano por décadas de neocolonialismo administrado localmente por esa capa social entreguista antinacional, tiempo precioso perdido y con generaciones perdidas en un continente desgarrado y tan sufrido desde siglos. Fanón afirma que al derrocar al neocolonialismo y su agente local la seudo burguesía compradore, todo queda por hacer y por empezar radicalmente desde el principio para levantar la obra gigantesca de la nación soberana. En esto no se equivoca. En otro continente y situación casi similar, la lucha del pueblo cubano por su independencia y soberanía ha exigido prácticamente arrancar con una tabula rasa, emprendiendo desde un principio lo que dos siglos atrás le había tocado a la burguesía industrial europea desarrollar a favor de todo el país y que en nuestras latitudes conlleva varios objetivos radicales: lucha contra el feudalismo agrario y el capitalismo dependiente parasitario de la falsa burguesía, lucha contra el analfabetismo, reforma agraria y urbana, nacionalización de los recursos naturales, la banca nacional al servicio del desarrollo entre otros objetivos básicos de la soberanía.

Estos objetivos representan la misión histórica mínima de una verdadera burguesía nacional con capacidad económica de clase, para el desarrollo nacional y por ende el crecimiento de las fuerzas productivas con su consecuente relación social de producción. Esta capacidad económica de clase es la que en última instancia define una burguesía nacional, como bien afirmaba Cabral. Lo que en Venezuela se denomina “deuda” del pasado, no es más que la prueba fehaciente de la incapacidad fundamental de la seudo burguesía por asumir el destino nacional. Resulta que la sobrecarga del presente obliga a aceptar el reto de la sobre determinación de las tareas de soberanía dentro del contexto de liberación nacional. A la vez, esta sobrecarga proyecta realizaciones que van más allá de lo que una verdadera burguesía nacional hubiera podido realizar en su mandato histórico y hasta a su favor como clase dirigente nacional. El gran acumulo de tareas exige hoy necesariamente otra orientación de la economía en base a la liberación de las fuerzas productivas con un proyecto social de redistribución equitativa de los bienes nacionales. Es precisamente lo que le toca ahora al pueblo venezolano luego del pueblo soberano de Cuba y también el heroico pueblo de Vietnam en su lucha de liberación nacional. Se trata de tareas históricas imprescindibles, cada país con su propia creatividad y proyecto para asentar las bases de la gran obra subsiguiente ligada a la acumulación cuantitativa y cualitativa de las fuerzas productivas y asociativas hasta llegar a ser el pueblo verdadero sujeto pleno y legitimo del cambio radical social (ver Parte V), según una estrategia horizontal ascendente capaz de enfrentar el reto de la revolución en la revolución.
Rashid SHERIF
www. shaahidun.wordpress.com

(Cont. Parte II)

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CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE por Rashid SHERIF (parte II)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE
Por Rashid SHERIF
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El mimetismo colonial “es una neurosis introducida en medio de los colonizados con su propio consentimiento” –Jean-Paul Sartre

Parte II
Clase media o pequeña burguesía son todavía términos, al igual que burguesía, que se ajustan mal a nuestras realidades africanas. Entendemos con Amílcar Cabral que la seudo-burguesía, la que hemos llamado anteriormente oligarquía neocolonial, no tiene capacidad económica de clase como requisito mismo de su creación por las fuerzas coloniales e imperiales. Entonces con más razón aún no podemos hablar en nuestro contexto africano –y más allá en regiones del Gran Sur- de “pequeña burguesía” o hasta de “clase media” en sentido pleno de la palabra. ¿Cómo orientarnos?

La oligarquía urbana constituye, como su nombre indica, una ínfima minoría, agente intermediaria contratista del capitalismo global y aliada con latifundistas; se incrustada de forma parasitaria en la finanza, el sistema de importación/exportación, se alimenta directa y abusivamente del Estado neocolonial que dirige. Mientras su apéndice, la llamada “clase media” se extiende a amplios sectores de pequeños y medianos empresarios, artesanos con valor agregado a su trabajo, sectores terciarios de los servicios en general, a la vez integran la superestructura social política y cultural. Mantiene una función neocolonial de intermediaria al servicio de la oligarquía, a la vez mediadora entre ésta y el pueblo. El término usual de “media” seria entonces más apropiado como inter-mediaría y mediadora a la vez. Por carecer de una verdadera identidad propia, a la vez que se trata de una amplia agrupación social heterogénea urbana-suburbana, con ciertos criterios elitistas, la llamaremos por lo que representa, capa social intermediaria (CSI). El acceso a los estudios superiores a partir de la escuela pública ha favorecido por décadas el crecimiento y desarrollo de la CSI fomentando la oportunidad sea de reafirmación social para los ya acomodados, sea para unos pocos con recursos modestos su palanca del ascenso social, una oportunidad de cruzar la línea divisoria que separa el pueblo (rural y urbano) de la CSI. Esta última se sitúa repetimos entre la oligarquía neocolonial y la masa indiferenciada del pueblo oprimido, de allí su posición como intermediaria y mediadora. El destino caótico e incierto de la CSI sufre un oleaje constante entre sus aspiraciones a integrar la oligarquía y la tendencia hacia la pauperización por las fluctuaciones criticas del sistema capitalista global occidental. A la vez, su crecimiento como cuerpo social útil llega a otorgarle una posición privilegiada cercana de los instrumentos del poder estatal y hasta algunas posiciones estratégicas en el seno de la estructura estatal civil y militar.

A este nivel, oligarquía neocolonial y CSI son complementarias con destino común: servir la metrópolis imperial. Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento sociocultural y en parte económico de la CSI alzó su perfil y alentó su aspiración a jugar un rol político en primera plana a favor de la independencia nacional formal en el contexto colonial, luego junto con la oligarquía bajo régimen neocolonial. Su gran oportunismo y su aptitud en manejar el aparato burocrático del Estado le confiere todavía una capacidad de maniobra y control a falta de un efectivo poder político. Aquí interviene un malentendido: contrariamente a la demagogia de la oligarquía neocolonial en su discurso hacia el pueblo, la CSI llega a creer y hacer creer en su misión patriótica confundiendo sus intereses con los del pueblo oprimido en las aéreas rurales y urbanas. Sus condiciones económicas, como ya mencionado, fluctúan entre privilegios relativos con ansia de crecimiento y expansión, y tendencias a un proceso de pauperización. Esta condición de inestabilidad y precariedad es responsable de la angustiante inseguridad de la cual sufre la CSI, con miedo de perder privilegios logrados y desespero por acrecentarlos. Al igual que la oligarquía neocolonial y a falta de autenticidad, sus modelos sociopolíticos, económicos y culturales provienen de la burguesía occidental dominante. Su ideología, estilo de vida, modas y hasta la lengua extranjera del colonizador que usa a diario para comunicar incluso en el seno familial, son producto de un mimetismo degradante como identidad prestada y reafirmación constante de su estatus dependiente.

Sartre se refiere a la “neurosis” consentida, para apuntar tanto a la miseria moral e intelectual de la CSI en su grotesca y vana monería por su caricatural mimetismo del idioma y la cultura del colonizador –todo lo cual la aleja del pueblo-, como a su complicidad activa en la masiva invasión de esa cultura foránea enajenante introducida y falsamente apropiada bajo el régimen neocolonial. Fanón había insistido cada vez en el mismo tema. Al no tener una capacidad socioeconómicas propia, la CSI vive “en-deça” (más acá) de sus ambiciones a la vez por encima de sus medios, permanentemente en contradicción consigo misma al tener que sobrevivir cumpliendo su humilde misión intermediaria en los servicios y mediadora entre la oligarquía (servidora del imperio) y el pueblo en general; sin renunciar a su pretensión al poder en nombre del pueblo. Estas fracasadas ambiciones “en porte-à-faux”, se reflejan en lo que Heidegger pudiera llamar aquí también “la conscience malheureuse” y que Sartre denomina “neurosis”. No es de sorprender si gran parte de la clientela de los psiquiatras en práctica privada se cuenta entre esa población urbana.

Por estas razones, cuando se trata de la lucha por la independencia verdadera como lucha de liberación nacional, Amílcar Cabral establece una condición radical sine qua non para que esta CSI pueda cumplir con una misión patriótica. El afirma que “la pequeña burguesía debe suicidarse como clase”, renunciando a su estatuto intermediario y sus privilegios ligados al sistema neocolonial para que pueda resucitar luego como fuerza aliada y plenamente identificada con el pueblo y así coincidir efectivamente con los objetivos de liberación nacional. Sin embargo, la CSI no se suicida como tal y no le queda más remedio que cumular las contradicciones. El conjunto social de la CSI como tal cuando pretende dirigir al pueblo no realiza ni puede realizar el “hara-kiri”, tampoco renuncia a sus privilegios; sino más bien trata y logra sacar mayores ventajas socioeconómica y políticas en el seno del recuperado viejo Estado burocrático neocolonial, por ser su fuente de poder y motor esencial. Por su ambición ilusoria de dirigir esta lucha con un papel hegemónico, a la vez por su propia fragilidad socioeconómica y cultural, la CSI a pesar suyo no llega en convertirse en la clase dirigente del proyecto independentista. Más aún, suponiendo que las circunstancias le fueran favorables mediante alianzas internas y externas –como se observa a menudo en países neocoloniales del Sur-, con el peso de su pasado burocrático, con su enajenación mental por mimetismo neurótico colonial, por su falta de audacia y valores propios, la visión política y económica de la CSI no supera el horizonte del neoliberalismo de mercado imperante en las economías dependientes del Sur.

Hay que mencionar aquí el equivalente de lo que Althusser decía en relación con el cuerpo teórico con que se había armado al proletariado para su lucha en los países industrializados europeos: han existido y seguirán existiendo en países del Sur individualidades esclarecidas y grupos solidarios salidos del seno de la CSI pero en clara ruptura con ella, los que han aportado y siguen aportando desde afuera varios instrumentos teóricos e ideológicos a favor de la estrategia de lucha del pueblo y la liberación nacional.

En última instancia, y teniendo en cuenta el proceso continuo de fragmentación de la CSI tanto producto de su propia inestabilidad esencial como bajo el impulso de las luchas sociales, quedaría una opción al alcance de amplios sectores de la misma para escapar del rol fútil como simple intermediaria y mediadora dentro del sistema neocolonial, aceptando primero su incapacidad congénita para dirigir como fuerza hegemónica la lucha de liberación. Luego asumiendo un papel honroso como aliada de las luchas del pueblo. Siendo la patria de todos, solo la lucha solidaria conjunta ofrecería a la CSI un espacio digno y un verdadero futuro integrándose al proceso liberador y luego a la construcción de la nueva sociedad. Al abrazar esta misión histórica, la CSI se liberaría del estigma neocolonial y de su propia “neurosis”. En países del Sur, la gesta histórica de liberación nacional reside precisamente en el hecho de que las fuerzas del pueblo como un todo –lejos de la vieja tradición europea con mentalidad obrerista reductora- luchan a favor de una patria común integradora e incluyente, con un Estado-nación independiente y una soberanía territorial. Se trata de una oportunidad única oferta a la CSI para que abandone definitivamente su ilusorio sueño de “clase” con su mimetismo europeo y su enajenada y enajenante mente colonizada; para que renuncie de una vez a su vano y extenuante esfuerzo neurótico asimilacionista a la burguesía occidental que la desprecia, al identificarse ahora plenamente a los objetivos liberadores del pueblo, su gloriosa pasada historia de lucha, sus profundas raíces culturales y sus valores integradores patrióticos. A partir de esta mutación sociopolítica y cultural radical pasaría a ser no más como CSI sino parte integrante del pueblo e integrada al mismo; renacería temporariamente como capa social transitoria-patriótica (CST-P), lista para enfrentar junto con el pueblo a los verdaderos enemigos del desarrollo y dignidad de la nación: el imperialismo y sus agentes locales oligárquicos. Es solo así, aliada al pueblo, fiel servidora del pueblo, con todas sus fuerzas previamente acumuladas con criterios revisados en la praxis, renacida CST-P, como entraría entonces en la historia por vez primera y de forma legítima la nueva fuerza patriótica ya no más “transitoria” sino plenamente integrada en el seno incluyente de la patria común en construcción: la patria de ciudadan@s tod@s.

Sin embargo, esta proyección ideal de un movimiento global integrador no aparece por milagro. Es preciso que las fuerzas populares organizadas en su lucha de liberación contra la oligarquía y las fuerzas imperiales, alcance un nivel cualitativo cada vez mayor para llegar a atraer y a la vez presionar suficientemente a varios sectores de la CSI como para forzar su decisión en escoger su campo dentro de una polarización de fuerzas entre patriotas y oligarcas pro-imperialistas. Al momento en que se agudizan suficientemente estas contradicciones, sea por oportunismo o instinto de conservación, amplios sectores de la CSI pudieran tomar conciencia de sus propios intereses y visualizar su futuro en positivo –como CST-P-, renunciando de una vez a su supervivencia dentro del sistema neocolonial mediante su alianza con las fuerzas patrióticas en el seno del poderoso frente anti-imperialista, lo que en Venezuela como en Túnez se ha llamado el Gran Polo Patriótico. En este nuevo contexto de la lucha nacional global antiimperialista no se hablaría más de un hara-kiri de la CSI ya que el papel dirigente del movimiento de liberación nacional está siendo asumido por un colectivo elegido a la base, legitimo vocero del pueblo en lucha, obedeciendo al mismo, legitimado y centrado en el mismo. Tal vez, varios elementos radicales originarios de la CST-P, por su valor físico a la vez político e intelectual, integrarían esta dirigencia tanto a nivel horizontal (movimientos sociales) como vertical (aparato estatal). Mientras, como conjunto, la nueva vocación de más amplios sectores de la CST-P seria acompañar al pueblo como aliados activamente identificados con sus valores y tradición de lucha.

En la medida en que el pueblo con soberanía desarrolle estas nuevas energías y acumule mayores fuerzas profundizando el proceso de cambio, al forjar un relevo cualitativo propio, el papel hasta aquí dominante de la CST-P, en las estructuras y el funcionamiento del Estado habrá de disminuir y no debería mantenerse jamás como cuerpo, fuerza burocrática del pasado ya que sería capaz de frenar gravemente el proceso liberador. A la vez que la CST-P integre este proceso de cambio de la sociedad, la lucha ideológica con la batalla de las ideas tendría necesariamente que intensificarse de forma estructurada y organizada con una clara perspectiva estratégica a todos niveles de la sociedad en mutación. Las fuerzas del pueblo organizado al crecer con nuevos valores socioculturales nacionales y universales, en el proceso continuo según la noción de ruptura-salto cualitativo, han de mitigar hasta atenuar el impacto de la influencia sincrética todavía negativa de sectores no superados de la CSI todavía presentes en el tejido social, producto del rezago del pasado burocrático asimilacionista con de-formación y mimetismo pro-occidentales por parte de sectores de la CSI en el seno del aparato del Estado. A medida en que el proceso de cambio se intensifica y profundiza con la decidida voluntad del pueblo activo y protagónico sujeto de su historia presente, este esfuerzo de superación del pasado debería tomarse muy en serio, con vigilancia y activa preparación por una rigurosa y coherente política de cuadros, hasta encaminar dicho rezago del pasado hacia su desaparición. Gracias a la perspectiva visionaria del Tío Ho, la sociedad vietnamita –en tiempo de guerra y de paz- es hoy un ejemplo elocuente de este mismo proceso exitoso transgeneracional de mutación social e integración de energías populares por la certera política de alianza orgánica y estratégica entre todas las fuerzas patrióticas.

Podemos recordar brevemente la gran movilización de amplios sectores de la CSI en Túnez durante y después de los días de la insurrección popular hasta la fecha, con sus mujeres y su juventud al frente, ocupando las calles día y noche, aportando con su gran aliento y arrojo, también agua, comida, cobijas y atención médica a los insurrectos; enfrentando a la vez las balas de la policía, francotiradores y milicia fascista, en medio del frio cortante durante las noches invernales de diciembre y enero. Aquella ciudadanía acomodada tanto femenina como masculina, dejó el calor y la seguridad de sus hogares para lanzarse a las calles, decir “BASTA”, levantando sin cesar con pasión y fervor a la vez lemas patrióticos, progresistas y antiimperialistas. Tenían al Che, santo y guerrillero heroico por bandera: todo un símbolo universal de lucha. Como ya sabemos, el ejemplo de las mujeres tunecinas insurrectas luchando en las calles ha sido tan contagioso que sus hermanas en África (Marruecos, Egipto) y del Medio Oriente (especialmente Jordania, Yemen y Bahréin) se han lanzado con la misma gesta, pese a la furiosa presión de tradiciones opresivas de la mujer en aquella parte del mundo oriental y la tremenda represión policiaca sufrida por largos meses. En Túnez, estas fuerzas de la CSI se han unido y se han verdaderamente fundido en el seno del pueblo alzado con una espectacular espontaneidad, fuera de toda consigna por organizaciones políticas, gremiales o hasta asociativas, sin líderes tampoco –ausencia que se debe a varias décadas de represión dictatorial. Es así como en Túnez, ha surgido al calor de la lucha insurreccional popular y pacifica un espirito de victoria llevado conjuntamente por un brote espontaneo de nuevas fuerzas patrióticas, como para iniciar una alianza entre una CST-P y el pueblo rebelde. El futuro de las luchas antiimperialistas por la soberanía nacional aportará la respuesta en cuanto a la continuidad, durabilidad y organización de una alianza orgánica entre estas fuerzas patrióticas insurrectas.
En estos tiempos nuevos, estableciendo tentativos paralelos, observamos en las coyunturas actuales tanto en el seno de la sociedad venezolana como en el caso de la sociedad tunecina durante y después de la insurrección popular, como se han elevado las luchas de estos pueblos –en distintas condiciones- hasta alcanzar un grado mayor de polarización entre fuerzas patrióticas, integrando el pueblo en su conjunto con la CST-P, como gran polo patriótico, en oposición frontal con la oligarquía (y fuerzas islamistas reaccionarias en Túnez) al servicio de las fuerzas imperiales, enemigas de la humanidad.
Rashid SHERIF
www. shaahidun.wordpress.com
(Cont. Parte III)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE por Rashid SHERIF (parte III)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE
Por Rashid SHERIF
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“Sin teoría revolucionaria no hay praxis revolucionaria” -Lénin

Parte III
1. Teoría, humanismo & universalidad (visión desde el Norte)
En los años 60, el filosofo francés Louis Althusser escribía en “Lire le Capital”, que la teoría llegó al proletariado “desde afuera”. Hacía alusión a los grandes pensadores como Marx, Engels, Rosa Luxemburg, Lénin y muchos otros. Estos provienen de clase social estructurada con su base económica solida, tradición segura y cultura propia, condiciones que facilitan una acumulación de conocimientos a lo largo de generaciones. Si bien estos pensadores provienen de la clase media o pequeña burguesía, a la vez viven y piensan en ruptura con su clase de origen. Piensan su sociedad a la vez desde adentro y afuera con la perspectiva y la distancia, con la subjetividad propia de la identificación con los intereses de la clase oprimida, precisamente a punto de partida fundamental de los intereses del proletariado al cual entonces ellos aportan sus instrumentos intelectuales para forjar los conceptos teóricos indispensables a la praxis revolucionaria. Con este punto de partida, ellos van rompiendo la pretensión hegemónica y universalista de la burguesía dominante de su tiempo. Todo lo contrario, ellos en países del norte industrializado y colonizador formulan la universalidad “desde afuera” del proletariado explotado y a la vez la sitúan desde “adentro” de la praxis liberadora de ese proletariado a favor del conjunto de la sociedad y del género humano, lo que Marx llama el fin de la prehistoria humana para el advenimiento de la verdadera historia de la Humanidad: una hazaña intelectual algo así como el robo del fuego prometeico.
Sin embargo, con el capital global triunfante después de la caída de la ex-Unión soviética con la pretensión hegemónica de los EEUU en un mundo unipolar, se levanta el canto de las ballenas anunciando el fin de la historia. No se habla más del universalismo burgués ni de valores humanistas de fachada. El imperialismo global no necesita más de mascaras para lanzarse a la aventura más riesgosa de su historia, interviniendo con todo su poderío a diestra y siniestra en países del Sur.

2. Teoría, humanismo & universalidad (visión desde el Sur)
Mientras aquellos pensadores de las luchas del proletariado han forjado sus conceptos partiendo de la realidad de sus países industrializados del Norte, las condiciones específicas de los países dependientes del Sur, exigen de forma imperiosa un enfoque distinto pensando con cabeza propia fuera del eurocentrismo que ha plagado nuestra intelectualidad moldeando su modo de pensar desde perspectivas exógenas. Nuestro punto de partida en ruptura con aquellos moldes es la lucha de liberación nacional de corte antiimperialista con la tarea a la vez correlativa y concomitante de la construcción de la nueva sociedad. Nadie tiene receta para esta obra ni nadie detiene la verdad. Es preciso forjar nuevos instrumentos teóricos para aportar desde afuera y adentro siempre partiendo de las luchas en el terreno, el enfoque conceptual que a su vez esclarece y orienta la praxis. No se había equivocado El Che en la Sierra Maestra cuando afirmaba que el guerrillero es un “reformador social” con el fusil al hombro, lápiz en la mano, emprendiendo desde ya la tarea del cambio social.

Nuestro camino hacia la universalidad arranca con la lucha titánica contra el más grande enemigo de toda la humanidad, el imperialismo hegemónico de EEUU. Y lo trágico es que hasta aquí el Sur lucha solo o casi solo en nombre de la humanidad en su conjunto. Precisamente, la “tasa desigual de explotación”, descrita por Istvan Meszaros in El desafio y la carga del Tiempo Histórico, sitúa al proletariado de los países industrializados del Norte como beneficiario y por ende objetivamente co-participe del saqueo y explotación de los países del Sur. No es de extrañar entonces si las luchas de los pueblos del Sur no encuentran eco al Norte, ni solidaridad, ni estrategia común de lucha entre Sur explotado y Norte explotador contra el capital global, enemigo común situado al Norte. Durante la guerra de Francia contra el pueblo argelino que pagó su independencia con un millón de muertos y otros tantos heridos y desaparecidos, miles de mujeres ultrajadas, François Mitterrand, entonces ministro del interior y jefe del partido socialista, amenazaba en Argel a los patriotas argelinos alzados en armas, calificándolos de bandas criminales que había que erradicar con la fuerza del ejército francés. El PCF por su parte pretendía que no podía solidarizarse con la lucha independentista del pueblo argelino por el hecho de que las tropas coloniales eran compuestas mayormente de hijos de obreros y campesinos franceses.

En Asia, por años Vietnam luchó solo primero contra las tropas coloniales francesas, luego japonesas, para de nuevo derrotar a la elite de las tropas francesas en Dien Bien Phu. Acto seguido, le tocó llevar a cabo un esfuerzo aún mayor durante la guerra de liberación contra las fuerzas imperialistas de los EEUU. Las protestas estudiantiles y populares en EEUU se levantaron años más tarde por el alto número de bajas de soldados provocadas por el aguerrido pueblo vietnamita, el desfile por televisión norteamericana de los ataúdes de soldados y marines y la clara percepción de que los EEUU estaban perdiendo esa criminal guerra colonial.
Numerosos ejemplos en el pasado lejano y reciente atestiguan de esa divergencia abismal de intereses entre pueblos dominados del Sur y los del Norte manipulados y/o cómplices de sus gobiernos de turno. Hace poco, en la Plaza del Sol en Madrid, los llamados indignados –y ciertamente lo eran con legitimidad- protestaban contra la drástica disminución de su nivel de vida y alto desempleo. A la misma hora, su gobierno “socialista” participaba con sus aviones de guerra al otro lado por la costa sur mediterránea en el bombardeo criminal de las fuerzas de la OTAN contra la población civil indefensa de Libia. ¿Acaso pueden pretender que no sabían? A la misma hora, protestas en Madrid y toda España seguían limitadas a las reivindicaciones gremiales y locales. ¿Acaso no son moralmente co-responsables del crimen? ¿Acaso el pueblo español no iba a beneficiar de la rapiña ya organizada de las riquezas de petróleo, gas y agua del pueblo libio? ¿Acaso no realizan que la cuenta a pagar para salvar su economía de la crisis sistémica del capitalismo global, la están pagando pueblos del Sur como Afganistán, Irak, Libia y ahora Siria, en las nuevas aventuras coloniales europeas y de EEUU?
Sin embargo, hemos de salvar honrosas excepciones de personalidades, grupos sociales y activistas en países del Norte que denuncian a las fuerzas imperiales de sus países y la pasividad cómplice de sus conciudadanos.
En última estancia, tal vez les ha tocado a los pueblos dominados del Sur la misión prometeica de liberarse liberando al mismo tiempo a la humanidad en su conjunto.

3. Eurocentrismo & criticismo abstracto hasta desde el Sur
Si bien conocemos la obliteración ideológica eurocentrista, también somos familiarizados con voces desde el Sur – autodenominados intelectuales formatados por mentes occidentales- haciendo eco a ese mismo estilo. Estos, desde posiciones contemplativas y acomodaticias, como sobrevolando nuestras realidades por arribita se inclinan para emitir su juicio a nombre del derecho a la crítica –más bien el hipercriticismo- de los procesos en marcha en algunos países progresistas del ALBA. Se trata de una crítica con sabor amargo y tono depresivo, a buena distancia del terreno de las luchas y sin jamás por supuesto llegar a formular propuestas alternativas practicables. A partir de una lista previa -sacada de los libros o manuales, una suerte de “grille de lecture”- de medidas radicales de cambio social, estos “sabios” con lentes eurocentristas pretenden otorgar certificados de buena conducta o a menudo más bien en el caso de las experiencias bolivarianas presentarlas como pálido reflejo caricatural populista del peronismo de la época en Argentina. Por supuesto, su sentencia es clara y anticipada: el proceso bolivariano está condenado de antemano al fracaso como lo ha sido el peronismo. De alguna manera están diciendo aquí que la historia se repite como una farsa. ¿A quien lo dicen y quien se aprovecha de tal “profecía” de cuatro centavos en medio de una contienda electoral cuya suerte supera de lejos los intereses nacionales venezolanos?

Otros contemplativos aunque desde el propio país pero también a distancia de la lucha, con similar radicalismo abstracto y estéril, vociferan más alto aún para denunciar en nombre de “ruptura” y “tercera vía” un nuevo sistema colonial de dominación del capital extranjero (chino, ruso y occidental) en Venezuela con barniz bolivariano. ¿Qué dirán entonces de la revolución ciudadana en Ecuador y del proceso “atípico” de Bolivia?

Rashid SHERIF
www. shaahidun.wordpress.com

(Cont. Parte IV)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE Por Rashid SHERIF (Parte IV)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE
Por Rashid SHERIF
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La historia oral y escrita de los pueblos dominados al Sur, ha sido la historia de luchas de liberación

Parte IV

Breve indicación de algunas nociones en proceso de elaboración:
* Intelectualidad orgánica del pueblo
* Vanguardia revolucionaria como sustitución-equivalencia
* Estrategia horizontal ascendente (parte V)

1. Intelectualidad orgánica del pueblo & universalidad
Cambio de época y tiempos nuevos exigen nuevas herramientas creativas a cargo de una intelectualidad orgánica del pueblo (IOP), comprometida en el pensamiento como en la acción con la lucha de los pueblos. Se nutre de la energía creadora de esa lucha participando en la misma y a la vez amplifica con su aporte conceptual específico la praxis y la nueva esperanza del pueblo en lucha por su independencia y soberanía.

La IOP tiene la misión generacional de forjar nuevos instrumentos teóricos para aportar desde afuera y adentro siempre partiendo de las luchas en el terreno, el enfoque conceptual que a su vez esclarece nuevas propuestas y orienta la praxis.
Como sabemos, la dialéctica entre amo y esclavo hace que la acción deshumanizante del primero conlleva el efecto en boomerang que lo deshumaniza a él mismo, mientras acaricia la ilusión de pretender a la universalidad. Y la violencia revolucionaria descrita por Fanón, se traduce según Sartre por un solo tiro matando a dos protagonistas a la vez, el amo y el esclavo, de allí renace como el ave fénix un hombre libre portador de la verdadera universalidad. Los espíritus rebeldes del Gran Sur que surgen del crisol ardiente de la lucha de liberación expresan con su talento creativo forjado desde y para la praxis, la poderosa fe del y en el pueblo. A la vez, se hacen voceros del mismo pueblo heraldo de la universalidad y constituyen una suerte de macheteros abriendo sendas a través del bejuco, cantando: “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

El Che por supuesto es la figura emblemática por excelencia de esta IOP creadora, integrando pensamiento y acción del cambio.

A esta misma realidad nos referimos anteriormente (Parte II) cuando evocamos elementos en ruptura con la capa social intermediaria (CSI), dentro del contexto de la sociedad dominada –colonial/neocolonial- en países del Sur. De paso, hay que recordar que la apropiación de la cultura dominante por elementos surgidos de condiciones modestas beneficiados con la escuela pública, los lleva de hecho a cruzar la línea divisoria “clasista” hacia la CSI. Una vez comprometidos con la lucha del pueblo, han de volver en cruzar la línea de nuevo en sentido inverso para reintegrar su campo original. A medida en que elementos en ruptura y por grupos se desprenden de los intereses de su “clase” de origen para adherir plenamente a la causa del pueblo en rebeldía, la lucha de liberación nacional (reivindicando luchas independentistas frustradas del pasado) adquiere un nivel elevado por el aporte teórico concomitante de estos elementos radicalizados “externos” cuando llegan a identificarse plenamente con la causa patriótica de su pueblo.

La lista de estos rebeldes precursores, a la vez poetas, escritores, combatientes y guías de sus pueblos es muy larga desde Bolívar y Manuela, San Martín, Artigas, Martí, Sandino, Hidalgo, Alfaro en las Américas y tantos entre sus contemporáneos; desde Abd el Kader (Argelia), J.E Casely Hayford (Ghana), Ahmadou Bamba (Senegal), Abul Kacem Chabbi (Túnez), Al Mokhtar (Libia), Mondlane (Mozambique), Mandela en el Cono Sur y sus contemporáneos en África. Mientras, más cerca de nosotros, estos destacados ejemplos: Mao, Tío Ho, Fidel y El Che (ya citado), los que precisamente han “traicionado su clase”, como dice Paul Nizan, cruzando la línea a favor de su pueblo y la humanidad. Precisamente, su visión humanista los llevó a asumir un puesto digno en la primera fila de la lucha de sus pueblos aportando a la misma y desde la misma el aliento, la esperanza, los fundamentos teóricos e ideológicos y una acertada estrategia de lucha de liberación en el terreno.
En lo cotidiano de la vida civil co-construyendo la nueva sociedad, los rebeldes anónimos de la IOP, constituyen una fuerza patriótica viva con independencia y hasta cierto grado de irreverencia hacia el Estado y los partidos; a la vez aliada y hasta integrada en el seno de los movimientos sociales (MS). La IOP opera en el terreno de la praxis desde adentro/afuera, con estudio e imaginación creativa, catalizadora de ideas y estrategias concretas, siendo a nivel teórico e ideológico promotora del Sujeto histórico del cambio permanente. Son parte de lo que Lénin llama los “soñadores haciendo su sueño realidad”, una suerte de Quijotes de los nuevos tiempos. La IOP desde adentro opera junto con los MS (a nivel de lo concreto local) en el terreno de las luchas diarias (actividades económicas, sociales, políticas, culturales y mediáticas); mientras desde afuera elabora su pensamiento y forma formadores en el seno de laboratorios, institutos independientes, universidades, centros culturales, medios alternativos e independientes de comunicación, promoviendo a la vez pensamiento crítico con práctica crítica (en el terreno con los MS) & critica de la practica (forjando conceptos teóricos). En su incesante va y vién por fecundar la praxis, la IOP contribuye a la capacitación ideológica de los MS, interviene activamente en los institutos populares y a través de los medios masivos de comunicación. Al dedicar tales esfuerzos continuos por toda una vida como intelectuales patriotas consecuentes, los miembros de semejante IOP alcanzarían en tiempos de paz el más alto grado como ser humano, ser revolucionario, como bien lo sentenció El Che.

2. Noción de sustitución-equivalencia & vanguardia revolucionaria

Desde hace por lo menos dos siglos, el capital industrial del Norte se ha desarrollado al punto de volverse en nuestro tiempo capitalismo global hegemónico, destructivo del planeta. A este efecto, ha mantenido su dominación por varias formas de violencia en contra de países del Gran Sur, mundo Tricontinental, saqueando impunemente sus riquezas humanas y naturales, restringiendo fuertemente el desarrollo de sus fuerzas productivas, relegando a nuestros países al rango de su traspatio como mercado para vender sus mercancías manufacturadas de segundo orden, así como subyugarnos mental y espiritualmente con sus sub-productos culturales y religiosos. Para tal empresa, forjaron a lo largo de las décadas sus perros de guardia, la oligarquía local y su apéndice, amplios sectores de la capa social intermediaria (cf. partes anteriores). Con esa política colonial y neocolonial, se ha mantenido a la fuerza obrera al estado de proletariado embrionario sumergido en el conjunto invariable de los trabajadores explotados en general –salvo excepciones en países del BRICS. De allí surge la necesidad de pensar con nuevos instrumentos teóricos las realidades sociales de los países dominados del Gran Sur y revisitar urgentemente las nociones de “lucha de clase, clase sujeto de la historia y clase hegemónica”. Para nosotros, en última instancia, la historia oral y escrita ha sido la historia de los pueblos en lucha por su liberación.

En partes anteriores de este escrito, hemos tratado de acercarnos a una redefinición de la noción de “clase”, aplicada comúnmente por mimetismo eurocentrista y demasiada facilidad de lenguaje como “burguesía”, pequeña burguesía o clase media”. Del mismo modo no podemos importar desde sociedades industrializadas con dos siglos de esfuerzo industrial, el concepto pleno de un proletariado estructurado consciente de su destino histórico, cayendo así una y otra vez en la reproducción mecánica eurocentrista de esquemas que no corresponden a la historia y la estructura social de nuestro mundo neocolonizado. Teniendo en cuenta al mismo tiempo la existencia de esa capa social obrera todavía embrionaria, estamos en la obligación de identificar un sujeto histórico colectivo alternativo con el objetivo irrenunciable de la toma del poder para promover el cambio necesario de la sociedad dominada en busca de su liberación.

Resulta que en los años sesenta con la lucha armada foquista a la orden del día, tanto en Las Américas como en las antiguas colonias portuguesas del África, se había tratado de identificar a la dirigencia del movimiento insurreccional armado como el representante legitimo del poder hegemónico del pueblo rebelde. De allí la formulación provisional de la noción de equivalencia-sustitución propuesta por el autor de estas líneas en aquellos años y a la luz de la revolución cubana, con el bosquejo de un elemento real histórico alternativo al modelo clásico que adjudica el poder al proletariado. Haciendo de necesidad virtud, dado el vacuum histórico del proletariado estructurado, hemos recurrido a esa noción alternativa como equivalente y sustituto político del proletariado en el poder, representado y encarnado por la propia vanguardia de la insurrección armada como depositaria del poder del pueblo, de hecho y por legitimidad revolucionaria. Con la victoria de los sandinistas, el mismo esquema parecía aplicarse todavía. Sin embargo, la intervención imperialista directa de los EEUU en las luchas de los pueblos africanos bajo dominación portuguesa así como contradicciones internas en el seno de aquellos movimientos armados de liberación nacional, llegaron en desviar la estructura y los objetivos iniciales de la vanguardia de la época en África y no permitieron la aplicación de este modelo vanguardista.

En la actualidad, en varios países del Gran Sur todavía en lucha por su verdadera independencia, la lucha armada foquista dejó de ser a la orden del día. Cuando se pensaba que el camino pacífico electoral escogido por la Unidad Popular en Chile se había cerrado por la criminal intervención imperialistas y sus lacayos locales, de pronto años más tarde irrumpió la experiencia bolivariana en Venezuela abriendo de nuevo ese camino pacífico, rescatando la esperanza para los pueblos de la región como para nuestros pueblos en África, pasando de la resistencia a la ofensiva a través de nuevas formas de organización del pueblo con miras a la toma del poder por la vía pacifica electoral.

La insurrección popular en Túnez también ha creado una nueva esperanza de lucha y de victoria aunque el camino sea largo y tedioso para poder vencer las maniobras intervencionistas imperiales de Europa y EEUU con sus criaturas, autócratas del Medio Oriente. Lejos del desgastado modelo de la socialdemocracia europea, nuestras perspectivas y fuente de inspiración se sitúan definitivamente en los movimientos sociales organizados con su expresión a la vez política en Bolivia, Venezuela y Ecuador, a la vez con un acento decisivo puesto en nuestra capacidad para inventar y errar. Las fuerzas heroicas del pueblo rebelde insurrecto en Túnez también están en vía de organización desde la base como movimientos sociales ramificados para alcanzar junto con la central sindical obrera combativa un espacio político de gran alcance en la nueva ecuación de poder que sitúa con mayor nitidez la fuerzas populares junto con amplios sectores progresistas de la capa social intermediaria patriótica, como Gran polo patriótico incluyente, en oposición frontal con las fuerzas pro-imperialistas vendepatria, islamistas reaccionarios y sus mercenarios la milicia salafista, la oligarquía aliada a los latifundistas. Este nuevo contexto histórico no responde al esquema vanguardista de la noción de equivalencia-substitución. Hemos de inventar nuevos modelos teóricos adaptados a los nuevos tiempos. Según Simón Rodríguez, creamos o erramos. Esta historia apenas se ha iniciado acarreando frustraciones del movimiento insurreccional en Túnez recuperado en parte por la reacción islamista aliada a las fuerzas imperiales, a la vez crea grandes expectativas por el espirito indomable de lucha y nuestra esperanza recuperada.
Rashid SHERIF
www. shaahidun.wordpress.com
(Cont. parte V)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE Por Rashid SHERIF (Parte V. Final)

CLASE MEDIA Vs BURGUESIA COMPRADORE
Por Rashid SHERIF
*
« Hemos de ENCARNAR el cambio que propugnamos en el mundo » -Mahatma Gandhi

Parte V (final)
Noción de estrategia horizontal ascendente

Estas notas tratan de aportar de forma breve y condensada el testimonio elaborado de experiencias logradas con resultados satisfactorios según los protagonistas de las mismas en condiciones difíciles de un trabajo de terreno en áreas urbanas y en el seno de una población refugiada en un campamento ONU en África.

He aquí pues una modesta contribución a un esfuerzo liberador común con la noción de estrategia horizontal ascendente todavía en proceso de formulación conceptual. Proponemos un acercamiento metodológico extendido a los movimientos sociales y consejos comunales a favor del desarrollo endógeno basado en la energía propia de los protagonistas. En última instancia, en hora de polarizaciones, las dos ramas de la alternativa se dividen entre cambio o no-cambio. Nosotros abogamos por el cambio.

1. Gobierno centrado en el pueblo & autonomía de los movimientos sociales
Cuando la lucha de liberación nacional y social llega a ser victoriosa, se abre desde el poder del Estado transicional con carácter progresista una nueva era histórica. Más allá de las emergencias por enfrentar y de la supervivencia del nuevo poder, consideramos al pueblo organizado, sujeto autónomo del desarrollo de las energías liberadas, el garante en últimas instancias de la irreversibilidad del proceso de cambio.

Como se ha visto tanto en algunos países de América del Sur como a raíz de la insurrección popular en Túnez, la reivindicación popular del cambio arranca con la exigencia de una asamblea constituyente para echar las fundaciones legales de la transformación socioeconómica y política. Se trata, como es sabido, de fomentar las mutaciones radicales a nivel de las fuerzas productivas liberadas por el nuevo régimen de propiedad de los medios de producción, y el subsiguiente cambio a nivel de las relaciones sociales. El nuevo Estado y gobierno equipados con la nueva constitución han de poner en práctica los objetivos prioritarios de la lucha de liberación nacional.

En el mejor caso como en Venezuela, Bolivia y Ecuador -mientras en Túnez la lucha por alcanzar los mismos objetivos todavía sigue en curso – se trata de gobiernos legales y legítimos que responden a la voluntad de la mayoría del pueblo expresada en las urnas. “Quien no gobierna para servir, no sirve para gobernar”, alertan las voces de la espiritualidad liberadora. Por su mandato (mandan obedeciendo), estos gobiernos han de cuidar el interés general de la población, a la vez favorecer y facilitar en particular el necesario crecimiento de los movimientos sociales y los consejos comunales garante del cambio a mediano y largo plazo. Estas acciones no son exentas de contradicciones entre todas las partes como es sabido en el proceso de desarrollo social y humano. Salvo que en este caso se trata de contradicciones non-antagónicas, según el concepto de Mao; ya que las contradicciones antagónicas se sitúan entre los intereses generales del pueblo y los de la oligarquía neocolonial proimperialista.

En la situación opuesta cuando el gobierno representa los intereses de la oligarquía y las fuerzas imperiales del capital global –caso de los islamistas usurpadores en Túnez-, obviamente las contradicciones son de naturaleza antagónica entre ese gobierno y el pueblo incluyendo amplios sectores de la capa social intermediaria –CSI- en vía de pauperización constante, como descrito en partes anteriores. Aunque aquí la estrategia de lucha popular sea diferente, en el primer caso como el segundo, hay que destacar el principio fundamental de autonomía de los movimientos sociales al hablar de su crecimiento endógeno, su protagonismo real; y en general del desarrollo político de las fuerzas populares organizadas, cuya independencia en relación con el poder estatal como los partidos políticos es esencial.

2. Planteamiento erróneo de la lucha contra la pobreza

Cuando se menciona la marginalidad social, se refiere a menudo al programa tan difundido entre derecha e izquierda de lucha contra la pobreza. Recordemos que este planteamiento había sido elaborado años atrás en Washington por el Banco Mundial. Fundamentalmente, este proyecto tiende en borrar pistas cuando en realidad el polo de la pobreza -con la pobreza extrema o miseria- ha sido el resultado de una violencia permanente solapada a través de generaciones, del sistema de explotación desde la acumulación primitiva del capital hasta llegar al acumulo abusivo y catastrófico de un polo de la riqueza. Se debería hablar, al menos desde las izquierdas, de la lucha legítima del pueblo por varios medios contra el ilegitimo polo de la riqueza, a favor de la redistribución equitativa de los recursos y las riquezas nacionales. Se trataría en este caso de una visión política diferente con discurso y estrategia de cambio social radical.

3. Necesidades ilimitadas & recursos limitados

Por décadas, gobiernos dictatoriales en Túnez y otras partes, se habían disfrazado de benefactores de la sociedad, pretendiendo aportar una atención cabal a las necesidades del pueblo. El líder en este caso aparece como el Padre Bondadoso y se presta a la adoración de las masas. Suele llamarse ese estilo populismo y paternalismo, con el adjetivo de totalitario en el sentido tanto autoritario y represivo habitual como para significar la tendencia en abrazar la totalidad de las necesidades del pueblo desde una posición vertical del poder del Estado.

Por una parte, las necesidades son ilimitadas por definición, mientras el espacio y los recursos son limitados. En el caso de los olvidados, marginalizados y excluidos, condenados a la pobreza por gobiernos de la oligarquía, al igual que sectores de la capa social intermediaria en constante vía de pauperización, sus necesitadas aparecen sin fin. Cuantos más bienes y servicios ofrece un gobierno por más progresista y de buena fe, más demandas surgen –unas legítimas otras inducidas y contaminadas por el consumismo desmedido. Por otra parte, los recursos del Estado son limitados en el tiempo y por definición absoluta. Se trata pues de una equivocación de la línea política paternalista seguida a menudo por un grave malentendido cuando las demandas quedan diferidas o rechazadas o sin respuestas y por causa, creando frustraciones, descontento, reclamos de derechos, abriendo así un espacio que la oligarquía se muestra pronta por ocupar con su demagogia habitual.

Imaginemos por un instante que comunidades tomen activamente en sus manos la tarea de realizar por ellos mismo parte de lo que por su capacidad intrínseca puedan cumplir para satisfacer al menos algunas de sus necesidades básicas. Por supuesto, esto no es nada nuevo por ser familiar en el campo donde familias construyen sus propias casas solos o con ayuda mutua de vecinos; hasta los pobres en los barrios marginales sub-urbanos cuando levantan sus propios ranchos; incluyendo situaciones en que un colectivo vecinal abraza la tarea de mejorar su entorno por esfuerzo voluntario propio. Sin embargo, estas iniciativas no llegan todavía a representar una continua y sólida tradición basada en capacidades y saberes endógenos, todo lo cual exige una visión política global y una estrategia capaz de crear a largo plazo una verdadera tradición transgeneracional para la trasmisión consecuente de los saberes.

Trataremos ahora de imaginar e ir describiendo lo que llamamos estrategia horizontal ascendente: estrategia por visión y cálculo, horizontal por ser iniciativa propia de una comunidad y ascendente por la proyección de su crecimiento y desarrollo a nivel nacional partiendo de la línea de su proyecto local inicial.

4. Estrategia de inclusión energética horizontal

Recordemos las premisas fundamentales de “iniciativa propia” y “autonomía” de un colectivo comunal local y su población concreta. Sobre esta base, y en función de necesidades colectivas sobre las cuales dicha colectividad tiene la capacidad para actuar (trataremos de los recursos más abajo), se sitúa precisamente el terreno concreto aquí y ahora de una praxis colectiva. La intelectualidad orgánica del pueblo (cf. parte anterior) ocupa aquí su puesto en el terreno de la praxis, invirtiendo a la vez sus capacidades musculares –como lo exigía Fanón- y mentales.

Este esfuerzo es a priori inclusivo, integrador y de por si generador de una energía a nivel horizontal que permite alcanzar a partir de la realización y la apropiación efectiva, afectiva y colectiva de un proyecto común, un nivel cada vez superior de conciencia social por la praxis desarrollada en cuanto a la capacidad del colectivo para actuar de forma autónoma y para realizar los cambios a nivel local resultados de su propio proyecto. Se trata verdaderamente del nuevo sentido del “nosotros”, un nuevo estilo de vida del colectivo comunal con un esfuerzo continuo y duradero el cual incluye y va más allá del conocido trabajo voluntario del domingo y del corte de la zafra estacional. El nivel cada vez superior de conciencia social y societal arraigado en lo concreto practicable, sustentado en el espíritu colectivo de lucha, es en sí y de por sí un elemento fundamental del desarrollo cualitativo de la subjetividad por el hecho de sentirse “más plenos por ser más libres”, como decía El Che. Por oposición radical a la teoría de la desesperación instilada y destilada a través de la sub-cultura oligárquica e imperial, la realización de la estrategia horizontal ascendente representa una parte fundacional del concepto de esperanza de la nueva humanidad.

5. Cuestión de método (bosquejo)
Resumen de pasos metodológicos de la comunidad activa y protagónica (CAP)

5.1- PASO INICIAL FUNDAMENTAL y FUNDACIONAL de la autonomía para el desarrollo endógeno y el CRECIMIENTO de la COMUNA:
INVENTARIO previo por los propios protagonistas (CAP) de sus recursos internos primero y ante todo. Niveles humano, material, técnico, tecnológico, financiero, cultural, espiritual y de saberes ancestrales. Mapeo preciso del territorio local (recursos naturales, humanos, estructurales, institucionales…)
5.2- ANALISIS interna y autónoma en asamblea de las necesidades del desarrollo endógeno acorde estrictamente con los recursos internos primero (jerarquía de las prioridades locales, emergencias, población vulnerable y más)
5.3- ANALISIS de las capacidades técnicas de planificación en relación con los recursos internos. Formulación colectiva de un proyecto concreto practicable
5.4- ACCIONES CONCRETAS: ¿Quién hace qué, cuando, como, con quién?
5.5- SEGUIMIENTO (calendario)
5.6- SUPERVISION (Contraloría colectiva)
5.7- MOMENTOS de evaluación progresiva colectiva del proyecto en asambleas
5.8- CORRECTIVOS sobre la marcha (servo-mecanismo interno/externo)
5.9- TOTALIZACION parcial del proyecto en curso en asamblea general. Práctica de la democracia directa
5.10- EVALUACION progresiva del proyecto en marcha con indicadores cuantitativos y cualitativos elaborados en colectivos
5.11- EVALUACION final critica/autocritica objetiva y subjetiva del proyecto específico, tanto del crecimiento logrado en términos de recursos internos (aprendiendo de los logros y los errores) como de la subjetividad de los sujetos del cambio en relación con el nivel de consciencia logrado vía la praxis colectiva –fuente de crecimiento de la confianza en sí mismo del colectivo, su dignidad y el orgullo de la comunidad esperanzada, autónoma y protagónica.
5.12- Acumulación de nuevos recursos internos y nuevo momento de análisis de nuevas necesidades –contando esta vez además de los recursos internos, una evaluación de las necesidades de recursos externos disponibles y por integrar. Se define con rigor la relación estrecha entre el nuevo proyecto y el conjunto de los recursos internos/externos, siempre en asamblea general privada de la comunidad autónoma, sin la presencia de las fuentes y representantes de los recursos externos (Estado, gobernación, alcaldía, ONG) todavía por solicitar.
Articulación entre horizontalidad & verticalidad
Momento decisivo de afirmación del crecimiento de la comunidad en las negociaciones respetuosas entre las partes, voceros comunales y representantes de autoridades del sistema vertical (Estado, administraciones regionales, ONG, etc.)
5.13- NUEVOS PLANES en proceso según las necesidades realistas autodefinidas por el colectivo comunal en base a los logros acumulados anteriores así como la nueva adición de recursos externos (humanos, financieros, materiales, técnicos), bajo supervisión conjunta (horizontal/vertical) siempre apoyándose firmemente en los recursos internos primero y la capacidad de asimilar activamente integrando los nuevos recursos externos como nuevo momento de acumulación y crecimiento de los mismos recursos internos de la comunidad (saberes enriquecidos y mayor poder autónomo).
5.14- Seguimiento de los pasos metodológicos ya definidos durante la ejecución del proyecto endógeno anterior
5.15- FORMULACION de nuevos planes de desarrollo sustentable endógeno y
nuevo MOMENTO de la articulación entre instancias de la horizontalidad ascendente y poder vertical del Estado (y otras instancias verticales colaterales)
5.16- Crecimiento del desarrollo endógeno de la comunidad autónoma a través de un proceso continúo de rupturas con salto cualitativo dentro de la lógica del desarrollo endógeno garante del poder comunal horizontal ascendente.

De la comuna al nuevo Estado comunal

A medida en que el nuevo Estado transicional respete y estimula el crecimiento autónomo del colectivo desde la comuna, pasando por un conjunto regional hasta alcanzar el nivel organizacional nacional, se crean las condiciones para el advenimiento del Estado Comunal, indicando así el pleno desarrollo del pueblo organizado, dueño de su destino como sujeto de su historia para el desarrollo de una nueva cultura y aportar su contribución prometeica a una nueva civilización humana.

FIN
Rashid SHERIF
Caracas, 20 Agosto, 2012
www. shaahidun.wordpress.com

DECLARACIÓN FINAL DEL ENCUENTRO DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

DECLARACIÓN FINAL DEL ENCUENTRO DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

ENCUENTRO INTERNACIONAL SOBRE ESPIRITUALIDAD LIBERADORA
A LA LUZ DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
Caracas, 19 de Agosto de 2012
Nosotros y nosotras, miembros de las asociaciones FUNDALATIN, ECUVIVES, FEDEFAM, ROMERO VIVE, CECOCE (CEB’S), unidos a las delegaciones de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Paraguay y Venezuela, y en solidaridad con todos los pueblos hermanos de los países de América y el mundo, DECLARAMOS:
1º- Que ante el cambio de época que atraviesa el continente latinoamericano y caribeño, ante tantos signos de integración soñados por nuestros próceres como Simón Bolívar, San Martín, Artigas, Martí, Sandino, Hidalgo, Alfaro, sentimos la urgente necesidad de iluminar estos procesos con una espiritualidad liberadora inspirada en la teología de la liberación.
2º- Que la construcción de la unidad latinoamericana y caribeña, de la PATRIA GRANDE, que resultó una utopía frustrada hace dos siglos, hoy está en marcha, aquí y ahora. Si nuevos vientos han comenzado a soplar en la región, debemos sin embargo estar alertas. Este proceso regional no va sin riesgos ni agresiones como los ya padecidos por el pueblo hondureño y el recientemente por el pueblo paraguayo, que atentan contra el proceso de integración de los pueblos de América Latina y el Caribe.
3º- Que el sueño de Bolívar ilumina los procesos revolucionarios de algunos pueblos latinoamericanos y caribeños, vemos en ellos las señales del Reino de Dios, proclamado por Jesús de Nazaret, y la fuerza espiritual de nuestros pueblos originarios y afrodescendientes.
4º- Que los principios éticos cristianos, macro ecuménicos, pluralistas y de nuestros pueblos originarios dan fuerza moral a estos procesos tan asediados por la corrupción sostenida por el sistema capitalista que estimulo el consumismo desmedido y coloca al tener por encima del ser. Por otra parte, una ética de servicio, no de opresión, le da una nueva connotación al concepto del poder tanto político como religioso; porque quien no gobierna para servir, no sirve para gobernar.
5º- Nuestro rechazo a la manipulación de los medios de comunicación social, que alienan, estimulan la violencia, la mentira, tergiversan los hechos, utilizan las medias verdades. Dentro de la violencia mediática, incluimos a los medios de comunicación religiosos que, haciendo una lectura literal de la Biblia mantienen un sistema patriarcal, machista, una teología sacrificial, así como la mal llamada teología de la prosperidad, desmovilizadora de los pueblos que conduce a la resignación y al conformismo.
6º La política y la fe deben ir unidas. Siguiendo la inspiración de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, Mártir de América y Juan Vives Suriá, defensor de los derechos humanos, creemos en la dimensión política de la fe. La espiritualidad liberadora ilumina la política, la enriquece y la cuestiona. No meterse en política es traicionar el proyecto de Jesús de Nazaret para este mundo.
7º Nuestra solidaridad con el pueblo paraguayo y condenamos el golpe parlamentario que destituyó al legítimo presidente de este país hermano, Fernando LUGO.
8º Nos solidarizamos con la iglesia de Sucumbíos, Ecuador, por la intervención vertical del Vaticano que impone una estructura eclesial ritualista, buscando romper el modelo de Iglesia-Comunidad comprometida con los procesos históricos de liberación. Denunciamos esta política de involución impulsada por los sectores más conservadores de la iglesia católica. También nos solidarizamos con Ecuador en estos momentos cuando el Imperio Británico quiere violar el derecho internacional amenazando con intervenir en la embajada ecuatoriana en Londres
ACORDAMOS:
1- CREAR UNA RED DE TODOS LOS COLECTIVOS DE AMÉRICA LATINA Y EL MUNDO QUE SE INSPIRAN EN LA ESPIRITUALIDAD LIBERADORA A LA LUZ DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN PARA CONTRIBUIR A LA CONSTRUCCIÓN DE OTRO MUNDO POSIBLE Y NECESARIO DONDE SE INSTALE EL REINO DE DIOS, DE LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL Y SOBERANÍA.
2- ACOMPAÑAR EL PROCESO BOLIVARIANO QUE INSPIRA A OTROS PUEBLOS A IMPULSASAR SUS PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN.
3- PROMOVER UNA ÉTICA LIBERADORA Y RECHAZAMOS UNA MORAL FARISAICA Y OPRESORA. SER COHERENTE ENTRE EL DECIR Y EL HACER.
4- FOMENTAR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS Y COMUNITARIOS. ESTOS DEBEN CONVERTIRSE EN PROMOTORES DE UNA COMUNICACIÓN LIBERADORA Y DE UN EFICAZ TRABAJO EN RED.
5- HACER NUESTRAS LAS PALABRAS DEL PROFETA PEDRO CASALDÁLIGA CUENDO DICE: “CREO QUE SÓLO SE PUEDE SER CRISTIANO SIENDO REVOLUCIONARIO, PORQUE NO BASTA CON REFORMAS, AL MUNDO HAY QUE TRANSFORMARLO.
CONCLUIMOS:
Nos unimos a todos los grupos autóctonos, movimientos populares, a las comunidades cristianas de otras tradiciones espirituales y a nuestras hermanos y hermanas de América que construyen desde la practica la Teología de la Liberación, que profundicen en los elementos éticos, culturales y espirituales del nuevo bolivarianismo para consolidar una teología pluralista e intercultural bolivariana de la Liberación. Que todos escuchemos lo que desde nuestras comunidades latinoamericanas “el Espíritu dice a las Iglesias” (Ap. 2,5)

Solidaridad con Julian ASSANGE

Jose Alfredo Pineda Dubón

A ESTE CORREO AGREGO:
Estados Unidos y Gran Bretaña no tienen moral ni mucho menos ética para no reconocer asilo otorgado a Julian Assange; mientras dan refugio y protección a terroristas como Posada Carriles -reclamado por Venezuela y Panamá- y a toda la fauna terrorista cubano-americana; además de la protección que el gobierno británico otorgó al genocida de Augusto Pinochet cuando fue reclamado por España, respectivamente.

El cinismo imperialista llega al colmo de dar refugio y protección a terroristas cubano-americanos denunciados formalmente como Posada Carriles, autor del derribo de un avión de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo, entre ellos muchos niños cubanos, deportistas que regresaban de Venezuela y estudiantes becados por el gobierno cubano; mientras los 5 Héroes cubanos antiterroristas permanecen prisioneros desde 1998 por haber denunciado ante el gobierno de William Clinton actos terroristas contra Cuba. Los terroristas se pasean libremente por las calles a Miami.

No sean descarados, las leyes internacionales protegen el derecho de asilo. El colonialismo y la rapiña es cosa del pasado, nada, ni nadie les da el derecho de resucitarlo.

Los 5 Héroes antiterroristas….

¡VOLVERÁN!

El 18 de agosto de 2012 13:28, sin tregua escribió:

Assange: ¿Se recordará EEUU que dio asilo a Luis Posada Carriles en su embajada de Sierra Leona?

JEAN-GUY ALLARD – ¿Se recordará EEUU que dio asilo al terrorista Luis Posada Carriles en su embajada de la República de Sierra Leona cuando el viejo asesino “anticastrista” se dedicaba a una operación de tráfico de armas en esta nación africana?

Mientras Londres secuestra a Julian Assange al perseguirlo cobardemente por cuenta de Estados Unidos, en territorio norteamericano cientos de delincuentes políticos del mundo entero y en particular de América Latina reciben asilo de parte de un Departamento de Estado que observa un silencio total sobre su presencia y su historial de violadores de los derechos humanos.

El caso de Posada en Sierra Leone ilustra bien la doble moral de Washington cuando se trata de encubrir y proteger a sus servidores.

Radicado entonces en El Salvador donde había establecido su base terrorista a partir de la cual dirigía una campaña de atentados en La Habana, Posada hizo un viaje a África donde lo sorprendió un golpe de estado, el 25 de mayo de 1997.

Temiendo por su vida, el veterano agente de la CIA, supuestamente perseguido por sus crímenes, tanto como represor de la DISIP como terrorista “anticastrista”, tuvo que violar las consignas de seguridad y pidió asilo en la Embajada de Estados Unidos.

Posada no tuvo la menor dificultad en hacer reconocer y a obtener la protección durante vario días de parte de quienes hoy publican una “lista de países patrocinadores del terrorismo” donde inscriben las naciones que se desea denigrar.

En el falso pasaporte salvadoreño número 547378 a nombre de Franco Rodríguez Mena, usado por Posada, aparece la visa de Sierra Leona junto a cuños que demuestran su entrada por la vecina nación de Liberia.

Posada se jactó en varias oportunidades de sus amistades en la CIA y en el FBI y de la acogida que recibió de parte de los diplomáticos yanquis de este pequeño país, donde se comportaban como en su propia casa.

CIENTOS DE DELINCUENTES POLÍTICOS

La lista de los asesinos, torturadores, sicarios, esbirros de todos tipos que acogió EEUU al derrumbarse la dictadura cubana de Fulgencio Batista, en 1959, sería interminable. Son miles los matones del batistato que recibieron asilo instantáneo y permanente al presentarse en territorio norteamericano, presentando sus credenciales de los distintos cuerpos represivos de un gobierno mafioso orientado desde la embajada yanqui.

Desde el gangster Rolando Masferrer que terminará asesinado en Miami, hasta el terrorista Carlos Alberto Montaner, luego convertido en intelectual CIA y su socio Armando Valladares, todos recibieron la bienvenida del mismo Departamento de Estado que hoy habla del caso Assange evocando las sutilezas de convenios diplomáticos.

TIERRA DE ASILO DE CRAPULAS

EEUU es la tierra de asilo por excelencia de todas las crápulas, conocidas o anonimas, que asistieron el imperio en su expansión hegemónica. En el caso de América Latina, cuantos violadores de los derechos humanos reciben la protección del poder imperial y de sus mecanismos de policía y de inteligencia.

¿Pudiera explicar el Departamento de Estado como se justifica la presencia en EEUU del boliviano Alejandro Melgar, el cabecilla de la conspiración magnicida de Santa Cruz, que financió la creación de un comando terrorista conformado con mercenarios croatas que intento asesinar al presidente Evo Morales?

Y como explica el asilo formal o virtual otorgado a…

– Gonzalo “Goni” Sánchezde Losada, el ex mandatario boliviano responsable de la masacre de la Guerra del Gas que provocó más de 60 muertos y medio millar de heridos – junto con varios de sus ex ministros implicados en la matanza.

– Joaquim Chaffardet, ex directivo de la DISIP venezolana, cómplice de Luis Posada Carriles, en los años 70, en la tortura, la desaparición, el asesinato de cientos de jóvenes revolucionarios de Venezuela.

– José Antonio Colina, militar venezolano traidor, reclamado por atentados con explosivo C4 en representaciones diplomáticas de Caracas, junto con su cómplice Raúl Díaz Peña que se exhiben en asambleas públicas con la congresista Ileana Ros-Lehtinen.

– Patricia Poleo, cómplice del asesinato del fiscal venezolano Danilo Anderson, que calumnia desde Miami el Gobierno bolivariano de Venezuela y sus dirigentes.

– El ex agente DISIP Johan Peña que colocó la bomba que pulverizó a Anderson en su vehiculo – y su cómplice José Guevara.

– Carlos Vides Casanova, el ex jefe de la Guardia Nacional de El Salvador, torturador co-responsable del asesinato de monjas norteamericanas.

– Roberto Guillermo Bravo, el oficial argentino, culpable de la masacre de Trelew que le costó la vida a 16 jovenes revolucionarios que remató.

– Jaime Lusinchi, el ex presidente venezolano, reclamado por corrupción y su responsabilidad en la masacre de Yumare,

– Jaime García Covarrubias, un ex alto oficial represor del dictador chileno Augusto Pinochet, acusado de torturas y asesinatos, profesor en una academia del Pentágono, en Washington.

– Inocente Orlando Montano, este ex coronel savadoreño, cómplice del asesinato de Jesuitas.

– Ray David Charles, un ex jefe de misión militar en EEUU de la dictadura criminal de Pinochet.

– Jamil Mahuad, el ex mandatario ecuatoriano responsable por la muerte de decenas de sus compatriotas.

– Cesar Matamoros, el terrorista panameño cómplice de Posada Carriles hoy discretamente radicado en Miami.

– El ex dictador peruano Francisco Morales que reclama Argentina por secuestros.

– Carlos Yacamán, asesino del ex ministro hondureño de Vivienda de la administración Zelaya roland valenzuela, por haber identificado una colaboradora de la CIA involucrada en el golpe de estado, Jacqueline Foglia Sandoval que también se encuentra en Miami.

¿Será por amor a los derechos humanos que EEUU es la tierra de asilo de Michael Townley, Guillermo Novo, José Dionisio Suárez y Virgilio Paz, los asesinos del ex canciller chileno Letelier?